No se conocía coca ni morfina;
¿Te acordás, hermano, qué tiempos aquellos...?
¡Si cuando me acuerdo me pongo a llorar...!
¿Dónde están los muchachos de entonces?
Barra antigua de ayer, ¿Dónde están?
Yo y vos solo quedamos, hermano;
yo y vos solo para recordar...
Letra: Manuel Romero
Música: Francisco Canáro
Año: 1926
¿Te acordás que hoy es el Día de La Tradición?. En Memoria de nuestro poeta más tradicional, creador del Martín Fierro: José Hernández. Hoy no es Halloween, no recordamos brujas ni al Tío Sam de EEUU. Ni Saint Patrick irlandés, ni Oktoberfest alemán .
¿Y si nos ponemos manos a la obra y volvemos a educar a los chicos argentinos como se hacía hasta no hace mucho y eramos el ejemplo cultural de América latina?
No me vengan con presupuestos,no es lo único a considerar, ya que no lo tuvo el Premio Nobel Leloir ni el maestro rural y genio de Favaloro.
Hemos tenido las mejores escuelas públicas y universidades nacionales. Luego tambien privadas, que la mayoría ahora son con fines de lucro.
Yo fui a escuela privada y universidad nacional y ambas viví el mejor nivel académico. La UBA estaba entre las mejores 20 universidades del mundo y ahora no esta ni entre las 500 mejores...Tampoco había presupuesto, en la facultad de Agronomía en la cual estaba en su Consejo Académico, el 98% del presupuesto iba a los magros sueldos de docentes y no docentes, y ahcíamos malabares para asignar el presupuesto. Se hacía mucha investigación con sponsors de empresas privadas y/o universidades extranjeras, incluyendo becas.
Hoy día, a mi entender, recorriendo cotidianamente toda Argentina me dan orgullo las escuelas y maestras/os rurales, enseñando de todo con 38ª ó lluvia torrencial, esas escuelitas pintadas a blanco impecables como sus alumnos y sus maestros...y sin presupuesto.
Las escuelas públicas como el Colegio Nacional Buenos Aires, ejemplos de educación son de bajo nivel ahora. Cuando estudiaba, mis tres compañeros de ése colegio estaban entre los 10 mejores alumnos de los 1500 de la misma camada de la facultad.
¿No será hora de volver e educar, hablar menos y tener así nuevamente un pais en serio y menos inseguridad?
Creo que lo de abajo es un buen ejemplo de la realidad contrastante:
Dos deportes, dos ejemplos
El sábado último, dos espectáculos nos depararon ejemplos contrapuestos acerca de cómo hay quienes interpretan correctamente cuanto de positivo tiene el deporte, y quienes lo desmerecen a fuerza de malinterpretarlo. En el Club Atlético de San Isidro, los equipos de Hindú Club y Cardenal Newman se midieron en el encuentro final del campeonato Super 14 (Grupo I), organizado por la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA). La concurrencia ascendió a más de diez mil personas, que colmaron las tribunas. Esa multitud hizo flamear las banderas de ambas instituciones, exteriorizó sus sentimientos, cantó y se exaltó, pero no hubo la mínima nota discordante. Al fin y cabo, se trataba de amigos, momentáneamente separados por una temporal rivalidad deportiva, pero unidos en la pasión por ese juego. Sobrada razón para que a simple vista no se apreciase la presencia de efectivos policiales. Dentro de la cancha, ambos equipos se midieron en pos de la victoria sin quejas ni protestas. Uno triunfó; el otro cayó con todo honor y vendiendo caro, aunque con absoluta limpieza, ese circunstancial traspié: sus jugadores se retiraron pesarosos, aunque con la frente alta.
Relativamente lejos de allí, Huracán y Estudiantes de La Plata se enfrentaron en un partido del torneo Apertura de fútbol de primera división. En las tribunas, los claros habituales, preventiva "tierra de nadie" que separa a los simpatizantes de uno y otro protagonista para evitar ingratos y graves incidentes. En el borde del campo de juego, la acostumbrada e inexcusable custodia policial, Guardia de Infantería incluida.
Terminado el partido con la victoria de Huracán, en pleno festejo del centenario de su fundación, un ómnibus con hinchas de este conjunto rumbeó por la avenida Cobo para dirigirse al Parque de los Patricios, quizá tentado de poder exhibir ante la parcialidad de San Lorenzo de Almagro (eterno contrincante) su doble satisfacción. En un momento dado, sonaron varios disparos que tomaron por blanco a ese vehículo, con el saldo de un herido grave y tres con lesiones menos importantes. ¿Una diferencia futbolística vale una vida humana? Parecería que sí, según el torcido criterio de ciertos desaforados.
Felizmente, el deporte nos sigue dando buenos ejemplos. Como el sábado último, cuando sin proponérselo, el rugby volvió a dar una lección de vida y sentar el ejemplo de digna capacidad de convivencia.
Editorial Diario La Nación
PD: Recomiendo la lectura de "Radiografía de la pampa" de Ezequiel Martínez Estrada (Editorial Hyspamérica) de 1933 , de seis partes:
Primera parte: Trapalanda. Es el país Ilusorio, el imperio de Jauja, que atrajo al conquistador y al colono con su promesa de oro y especias que podría transportar a su tierra natal, sin pensar, es claro, en que los piratas le abordarán el barco. La desilusión de que en vez de Trapalanda pisaba una tierra agreste, que seria preciso labrar y sembrar, regar con sudor y sangre. El intruso decepcionado concibe una seudotrapalanda que en su frustración no le recuerde la derrota. Quiere lo que no tiene, y lo quiere como lo que quiso tener.
Segunda parte: Soledad. El poblador está solo en un mundo solitario. La madre de sus hijos es de otra sangre. Lo que va construyendo no es un país, no es un hogar donde vivir y morir, como hicieron los ingleses en Norteamérica. Sigue añorando la patria perdida.
Tercera parte: Las Fuerzas Primitivas. Las fuerzas terrestres elementales comienzan a trabajar con el agua, la tierra y el viento para derruir sus construcciones precarias de adobe y cuero. La tierra trabaja con más dignidad que el hombre y corrige sus yerros.
Cuarta parte: Buenos Aires. Ahora Buenos Aires es España, la Metrópoli. Nuestra enemiga en casa. Absorbe, devora, dilapida, corrompe. Es un foco de infección. El interior, el territorio, la nación y el pueblo, le queda sometido: ella lo esquilma y lo embauca. El país es la colonia a la que tiene que mantener sometida y embrutecida, para evitar que se le venga otra vez encima con los caudillos a caballo.
Quinta parte: Miedo. Un trauma inhibitorio de nuestra vida nacional. La Lucha, La Defensa y La Fuga. El miedo y sus reacciones irracionales.
Sexta parte: Las Seudoestructuras. Lo que hemos construido sin cimientos en la tierra, para sostener un edificio que es un laberinto de equívocos. La búsqueda de base firme, en cuya angustiosa tarea estamos.