
Ayer volé en un sueño bimotor, de tracción a corazón, a la deriva. Ayer volé, y volábamos los dos, y esquivábamos al sol que se reía. Qué maravilla !
Duermo entre mis sábanas soñando con tu olor. Vives aquí en mis sentimientos, me ocupaste el pensamiento.
Si alguien tocase tu cuerpo como yo no digas nada, no vayas a decir mi nombre sin querer a la persona errada pensando en el amor de ese momento, desesperada intentar llegar al fin y hasta en ese momento tu iras a acordarte de mi.
Tu nombre me sabe a hierba de la que nace en el valle a golpes de sol y de agua. Tu nombre me lleva atado en un pliege de tu talle y en el bies de tu enagua.
Atame para que no huyan ni un sólo grito de este amor, ni tu perfume; átame las manos anúdame el silencio, átame a la punta de tu amor.
Hoy que mi corazón se aturde en silencio, hablando sólo cuando es tarde y ya no hay nada más que hablar. Hoy que mi corazón se agita en silencio por los gritos del amor.
Era la tarde, cuando el sol caía, la tarde cuando fuiste mía, la tarde que te di mi amor. Era la tarde, la tarde cuando el sol caía la tarde, la tarde cuando fuiste mía la tarde, la tarde que te di mi amor...
Sabes que con tu forma de ser libre estás edificando libertad, con esa tu costumbre de colores y tu conocimiento sensorial. Sabes que nacen hijos de la fuente, sabes que crecerán y cantarán Pero que sea al sol, que sea al sol.
Y si es en el campo mejor.
Gracias Juan Eduardo, Armando Manzanero, Roberto Carlos, Nano Serrat, Ricardo Montaner, Los Tipitos, Los Iracundos, Pedro y Pablo.


