"Un enólogo de grandes vinos normalmente resulta ser una mezcla de disciplinado profesional y apasionado artista que busca, desde la almohada y el corazón de su familia, esa pincelada técnica y artesana que distinguirá a su vino." Maravilloso, si no hay pasion para hacer el vino, no sale un buen vino!
"Nunca debemos olvidar que la búsqueda del placer y una mejor calidad de vida, será siempre una reivindicación muy importante del consumidor. Comer y beber será siempre un momento de placer multisensual." dice el Lic. en Enología Angel Mendoza, a mi entender uno de los dos mejores enólogos de Argentina, creador de todo lo bueno que desarrollo Trapiche y con experiencia de 40 años. Wowwww placer multisensorial, no una cosquillita de cuarta!!!!!!!
Primero me saco el sombrero ante el Decano de los enólogos DON RAUL DE LA MOTA (profesor de Angel Mendoza entre otros), con mayúsculas ademas de hombre sencillo y humilde, agradable en la charla: Tuvo un rol protagónico en la reconversión varietal de los vinos mendocinos.
En Flichman (1956),elaboró el cabernet sin meter ningún racimo de otra variedad. Fue la primera vez que vinificó por varietales. Fue cuando nació el Caballero de la Cepa, el lujo de la bodega.
Fue de los primeros en elaborar Sauvignon Blanc y Syrah,visionario del vino Malbec y creó el mítico Malbec Estrella 1977 de Cavas de Weinert. Originario del sudoeste de Francia, "el Côt", nombre original del Malbec, da un vino ordinario.
"Es difícil encontrar vinos malbec diferentes- dice Don Raúl - Fueron vinificados de la misma forma: Estos quieren el tanque inoxidable, y cuando uno les dice cómo evitar ciertas cosas no te escuchan. Vienen los europeos porque es más barato, no saben qué es bueno y hacen unos vinos de morondanga."
Asi tenemos, a mi entender, regulares a malos malbecs y otros varietales pero muy vendidos por el marketing o propagandas...que son los que mas se venden en las grandes ciudades de Argentina...salvo en Cuyo.
Tal fue su aporte que, en 2005, la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores, con sede en Burdeos, lo nombró a Don Raúl Mejor Enólogo del siglo XX en la Argentina.
Michel Rolland se ha convertido en uno de los gurus enológicos de Argentina, aunque no faltan quienes lo critican con argumentos como aquellos que se refieren a los vinos globalizados, sin identidad, el que asesora desde un avión (asesora mas de 100 bodegas en el mundo), etc. entre los que me encuentro yo.
Le preguntaron:"¿Por qué ese tono unificando el color de todos los tintos argentinos? Muy aburrido. ¿No es mejor que cada uno mantenga el suyo propio? Rojo caoba el cabernet, con reflejos azulinos el malbec, el merlot de un rubí decoratif y el pinot noir, con ese claret elegantón que los identifica desde lejos.?"
Y Rolland contestó: "Te guste o no te guste, los vinos argentinos son new world wines que hoy se venden en todo el mundo bajo el paraguas del marketing californiano, todos tintos enjundiosos bien oscuros de sabores afrutados. Por lo cual, si el comprador extranjero levanta copa de malbec y de entrada no lo ve recontraoscuro, this is not a new world wine. Con cuidados especiales en los viñedos y la sangría de los mostos en las fermentaciones, hoy los tintos argentinos consiguen fácil ese color púrpura negro que toi n’aimes pas, pero mirá cómo se están vendiendo. Todas las cosas entran por los ojos.”
Pero andate a Hacer vinos a Sudafrica, California o Australia! Es como tener a las chicas de Tinelli en "Bailando por un Caño", todas con las mismas siliconas, botosx y colágeno.
¿Que hace un catador? :La degustación o cata de vinos es una acción física que permite mediante la mediación de los sentidos, definir un conjunto de impresiones y sensaciones buenas o malas a nivel de tacto, vista olfato y gusto. (Aquí me refiero a vinos pero la cata de mujeres sigue los mismos principios, pero no quiero salir de tema...)
Sin duda los hay muy buenos, pero predominan en especial en restaurantes y hoteles aquellos que son "verseros"..si le cambias la etiqueta de la botella, te cambian la opinión. Vamos a hacerla fácil, el buen vino es aquel que a usted le gusta y punto, sanseacabó.
Como dice Don Raúl, los mejores vinos no son los más caros.
Sugiero seguir el consejo de mi Gurú Miguel Brascó:" Recomiendo utilizar el sistema de las 3 copas, 2 copas y 1 copa: Cuando ustedes estén discutiendo en un restaurante respecto de qué vino es mejor, lo que tienen que hacer es esperar a que termine la comida y mirar en las copas cuánto vino queda.
Los vinos de 3 copas son los que uno toma una primera copa, que luego llama a una segunda y a una tercera y podríamos seguir así indefinidamente, si no fuera que la comida se termina. Los de 2 copas, en cambio, "uno toma la primera copa y llega a la segunda con dificultad. Y los de una sola copa son los peores, porque uno los prueba y no puede seguir tomándolos."
Y mi Gurú dice:"Hacemos un anuario todos los años sobre los vinos de Argentina y probamos casi 1.500 vinos. Ahora, yo tengo un muestreo de 1.500 posibilidades y si en cambio tuviera 1.500 mujeres con posibilidad de tener un romance con alguna de ellas, no tengo un romance con ninguna, porque me vuelvo loco ante la incertidumbre de lo que se llama ´la incógnita de la decisión´". Idolo!!!!!! a mi me pasa lo mismo no con 1500 mujeres, sino con 150, bah con 15....bueno con 1,5...ufa está bien! con 0,15...
¿Le quedó claro?
domingo, 28 de septiembre de 2008
sábado, 20 de septiembre de 2008
Crece el número de hambrientos
Los economistas, científicos y especialistas de turno, explican como la producción mundial agropecuaria ha ido en continuo aumento a través de las décadas y de ésta manera paliar el hambre de la humanidad.
La realidad ha demostrado siempre lo contrario.
Gracias a la Revolucion Verde del Premio Nobel de la Paz Norman Borlaug en los años sesenta con el desarrollo de híbridos de alto potencial en maíz, sorgo, etc. y de variedades enanas de trigo, de alto rendimiento, amplia adaptación, resistentes a enfermedades y con alta calidad industrial la producción mundial se multiplicó y se supuso que el hambre del mundo se paliaría.
Siguieron los aumentos de rindes/ha de trigo de 2 toneladas a 6 toneladas, en maíz de 3 a 12, en soja de 2 a 5, etc.
Se fueron profundizando los altos rendimientos con la introduccion de maíz, soja y otros cultivos transgénicos (Organismos geneticamente modificados en laboratorio, no por cruzamientos naturales como los híbridos) de los cuales por múltiples razones conservacionistas de suelo, ecológicas, ambientales, nutricionales y sobre la salud humana tengo serios reparos.
Como podrán leer en artículos de los últimos quince años, los transgénicos iban a paliar el hambre del mundo.
Los dueños de los derechos de éstas semillas son pocas empresas en el mundo, su precio es alto y el alimento final también lo es. Quien no las puede sembrar no las puede producir, los países pobres no las pueden comprar y ningun pais exportador ya sea USA, Brasil; Canadá, Australia o Argentina le va a vender granos a Ruanda Burundi si no los puede pagar.
Argentina produce alimentos para 300 millones de habitantes y la muerte por desnutrición infantil en nuestro país aumenta día a día.
Si por supuesto USA compra millones de toneladas de maíz para producir combustible etanol, maíz que sale del circuito de los alimentos tanto para uso directo, como en su uso mas importante para producir pollos, cerdos y ganado bovino. Así que disminuye la producción de carne.
¿Si a pesar de los avances científicos y productivos impresionantes en el campo en los últomos 70 años, el hambre aumenta...¿No habrá alguna "pequeña cosita" que a los gobiernos de los países desarrollados (UE, USA, Rusia, Japon, etc.),ONU, FAO,etc. se les habrá pasado por alto?
Crece el número de hambrientos
Por la suba de los alimentos, 75 millones de personas pasaron a esa condición en 2007
ROMA.- El encarecimiento de los alimentos, fertilizantes y combustibles hizo aumentar en 2007 la cifra de personas que sufren hambre en el mundo en 75 millones, lo que lleva el número total a 923 millones, según informó Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), que tiene sede en Roma.
Según la FAO, el aumento de las personas que sufren hambre, la mayoría de las cuales vive en países en vías de desarrollo (907 millones), supone el más pronunciado en un período de tres años desde el comienzo de los informes en 1990. Así, se revirtió la tendencia positiva hacia el logro de uno de los principales Objetivos del Milenio de la ONU, la reducción del hambre a la mitad antes de 2015, meta que ahora está un poco más lejos.
Según el presidente de la FAO, Jacques Diouf, unos 850 millones de personas pasaban hambre antes del salto en el precio de los alimentos que tuvo lugar a partir de 2007, lo que desató numerosas manifestaciones de protesta e incluso disturbios en los países más afectados.
La FAO organizó una cumbre en Roma en junio pasado para encontrar modos de luchar contra el incremento de los precios, atribuidos a unas peores cosechas, el alto costo del petróleo, los biocombustibles y el incremento de la demanda para los alimentos de primera necesidad, especialmente en los países asiáticos de rápido crecimiento. El encarecimiento de los alimentos, de los fertilizantes y de los combustibles exacerbaron el problema, según informó la FAO, que destacó que los precios de los alimentos se incrementaron en un 52% entre 2007 y 2008, mientras que los fertilizantes casi doblaron su valor de 2007.
Según funcionarios de la ONU y de agencias de cooperación, la lentitud en la entrega de la ayuda financiera por parte de algunas de las naciones más ricas es una de las razones por las que el cumplimiento de los objetivos para el 2015 está en peligro. Los países donantes han aumentado la ayuda desde 2000, pero en 2006 y 2007 cayó un 4,7% y un 8,4%, respectivamente, según un informe de la ONU.
"Los efectos devastadores de los altos precios sobre la gente hambrienta empeoran aún más la ya de por sí preocupante tendencia a largo plazo. El hambre aumenta mientras el mundo es cada vez más rico y produce más alimentos que la pasada década", dijo el vicedirector general de desarrollo económico y social de la organización, Hafez Ghanem. Para el economista de la FAO Kostas Stamoulis, "el hambre es una causa de la pobreza, no sólo una consecuencia".
Agencias Reuters y DPA
La realidad ha demostrado siempre lo contrario.
Gracias a la Revolucion Verde del Premio Nobel de la Paz Norman Borlaug en los años sesenta con el desarrollo de híbridos de alto potencial en maíz, sorgo, etc. y de variedades enanas de trigo, de alto rendimiento, amplia adaptación, resistentes a enfermedades y con alta calidad industrial la producción mundial se multiplicó y se supuso que el hambre del mundo se paliaría.
Siguieron los aumentos de rindes/ha de trigo de 2 toneladas a 6 toneladas, en maíz de 3 a 12, en soja de 2 a 5, etc.
Se fueron profundizando los altos rendimientos con la introduccion de maíz, soja y otros cultivos transgénicos (Organismos geneticamente modificados en laboratorio, no por cruzamientos naturales como los híbridos) de los cuales por múltiples razones conservacionistas de suelo, ecológicas, ambientales, nutricionales y sobre la salud humana tengo serios reparos.
Como podrán leer en artículos de los últimos quince años, los transgénicos iban a paliar el hambre del mundo.
Los dueños de los derechos de éstas semillas son pocas empresas en el mundo, su precio es alto y el alimento final también lo es. Quien no las puede sembrar no las puede producir, los países pobres no las pueden comprar y ningun pais exportador ya sea USA, Brasil; Canadá, Australia o Argentina le va a vender granos a Ruanda Burundi si no los puede pagar.
Argentina produce alimentos para 300 millones de habitantes y la muerte por desnutrición infantil en nuestro país aumenta día a día.
Si por supuesto USA compra millones de toneladas de maíz para producir combustible etanol, maíz que sale del circuito de los alimentos tanto para uso directo, como en su uso mas importante para producir pollos, cerdos y ganado bovino. Así que disminuye la producción de carne.
¿Si a pesar de los avances científicos y productivos impresionantes en el campo en los últomos 70 años, el hambre aumenta...¿No habrá alguna "pequeña cosita" que a los gobiernos de los países desarrollados (UE, USA, Rusia, Japon, etc.),ONU, FAO,etc. se les habrá pasado por alto?
Crece el número de hambrientos
Por la suba de los alimentos, 75 millones de personas pasaron a esa condición en 2007
ROMA.- El encarecimiento de los alimentos, fertilizantes y combustibles hizo aumentar en 2007 la cifra de personas que sufren hambre en el mundo en 75 millones, lo que lleva el número total a 923 millones, según informó Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), que tiene sede en Roma.
Según la FAO, el aumento de las personas que sufren hambre, la mayoría de las cuales vive en países en vías de desarrollo (907 millones), supone el más pronunciado en un período de tres años desde el comienzo de los informes en 1990. Así, se revirtió la tendencia positiva hacia el logro de uno de los principales Objetivos del Milenio de la ONU, la reducción del hambre a la mitad antes de 2015, meta que ahora está un poco más lejos.
Según el presidente de la FAO, Jacques Diouf, unos 850 millones de personas pasaban hambre antes del salto en el precio de los alimentos que tuvo lugar a partir de 2007, lo que desató numerosas manifestaciones de protesta e incluso disturbios en los países más afectados.
La FAO organizó una cumbre en Roma en junio pasado para encontrar modos de luchar contra el incremento de los precios, atribuidos a unas peores cosechas, el alto costo del petróleo, los biocombustibles y el incremento de la demanda para los alimentos de primera necesidad, especialmente en los países asiáticos de rápido crecimiento. El encarecimiento de los alimentos, de los fertilizantes y de los combustibles exacerbaron el problema, según informó la FAO, que destacó que los precios de los alimentos se incrementaron en un 52% entre 2007 y 2008, mientras que los fertilizantes casi doblaron su valor de 2007.
Según funcionarios de la ONU y de agencias de cooperación, la lentitud en la entrega de la ayuda financiera por parte de algunas de las naciones más ricas es una de las razones por las que el cumplimiento de los objetivos para el 2015 está en peligro. Los países donantes han aumentado la ayuda desde 2000, pero en 2006 y 2007 cayó un 4,7% y un 8,4%, respectivamente, según un informe de la ONU.
"Los efectos devastadores de los altos precios sobre la gente hambrienta empeoran aún más la ya de por sí preocupante tendencia a largo plazo. El hambre aumenta mientras el mundo es cada vez más rico y produce más alimentos que la pasada década", dijo el vicedirector general de desarrollo económico y social de la organización, Hafez Ghanem. Para el economista de la FAO Kostas Stamoulis, "el hambre es una causa de la pobreza, no sólo una consecuencia".
Agencias Reuters y DPA
sábado, 13 de septiembre de 2008
El Lenguaje de las Flores IIa parte

Atento a las consultas sobre algunas flores, continúo:

Jazmín: Se nota un gran interés por las damas, lo que el siguiente desarrollo científico lo explica. Aquí nos encontramos con amplia variedad: chino, del cabo, del país, paraguayo, de madagascar, etc. pero comparten muchas características por lo que hablaremos del jazmín del país,jasminum officinale,(no señortita no! no es para que lo plante en su oficina con luz artificial!)por su importancia en el desarrollo de la raza humana. Su perfume es atrapador, mágico y envolvente en especial en los atardeceres estivales. Su crecimiento como enredadera lo hace típico en pérgolas y glorietas. Es común que se ubiquen bancos bajo su sombra donde enamorados o no tanto se sienten a ver el atardecer tomados de la mano.Terrible error! Su perfume cautivante engañoso crea un clima alto en feromonas por lo que de a poco los susodichos dejan de ver el atardecer para ver otras cosas y en lugar de tomarse de la mano se toman de otras partes. Y ahi zaz! la naturaleza los ensarta (bueno no se si la naturaleza solamente...)Y ahi es donde el jazmín cumple su objetivo reproductivo en la raza humana, en 9 meses aparecera una o mas bellas criaturitas. Si el bebé sale con ojos rasgados se trataba de jazmín chino, si habla guaraní ha sido bajo un jazmín paraguayo, si sale estilo africanito era un jazmín de madagascar y asi sucesivamente es como se ha poblado el planeta y sigue en franca expansión demográfica.

Hortensia: Se trata de una flor que no es una flor, ya que las inflorescencias que vemos rojizas o azuladas son las brácteas y no los pétalos que son blancos por dentro, por lo que de entrada vemos que es tramposa. Dícese "Si hay una hortensia en la casa, la menor de la familia no se casa", pero en realidad no se casa ninguna mujer cuando hay hortensias (Hydrangea Macrophilla): Hydrangea significa "bebedora de agua", es decir abstemia, aburrida. El nombre de Hortensia se debe a la dama francesa del Siglo XVIII Hortense Lepante, que era un Espanto. Más aún hay mujeres que dicen que es un mito, que no es verdad, que estan casadas. Mentira!!! Aunque tengan libreta de matrimonio a los efectos prácticos no están casadas, de allí sus histeria característica. No malinterpretar que Hortensia, significa mujer de "suerte" o de "muy buen irse" (cuando se la mira de espalda). Yendo en profundidad..."Hort" viene del latín, recuerden la famosa frase . " Ego puto in horto meo" que como ustedes saben significa "Yo pienso en mi jardín", y "ensia" del japonés (planta originaria del lejano oriente)que significa abandonado, es decir es un "jardín abandonado": nadie la riega, nadie la cuida, nadie la poda, etc. Crece bien sólo en suelo ácidos, o sea de dulce no tiene nada. Tiene una sustancia llamada hidrangerina (glucósodio cianogenético) que es tóxica y efectos similares al cianuro. Caballero, si una Dama le ofrece un tecito de hortensia, dígale que sólo bebe vino...

Amapola: Papaver Somniferum no es solo una bellísima flor de sedosos y frágiles pétalos,el opio es un alcaloide obtenido del fruto de ella , también conocida como adormidera. Su principal componente es la morfina, fundamental en medicina, pero que de ella viene la terrible heroína. Sus semillas son de gran uso en la repostería alemana y austrohúngara. La amapola es una de las tres principales malezas del trigo en europa, tal como lo canta el ingeniero agrónomo (¿o que profesión pensaban que tenía?) Joan Manuel Serrat en "Amigo mío": Si la ves en primavera,corre con ella por los trigales,arrancando amapolas, avena y grama para adornar el jarrón que hay junto a su cama". El griego Niko Kazantzakis en su maravilloso libro "El pobre de Asís" cuenta como son tan importantes en el campo el trigo y la amapola, pues uno da el alimento para el cuerpo y la otra el alimento para el espíritu. Hay mujeres que son amapolas en campos de trigo.

Lirio: La humildad, elegancia y la belleza intrigante son la particularidad de las Iris Germánicas.Flor distinguida de tantos colores, mezclas y atigrados emergiendo a veces de suelos inundados o abandonados, como en nuestro Delta del Paraná donde en primavera zonas se ponen amarillas de la cobertura de lirios. La raíz de los lirios se ha utilizado tradicionalmente para buscar y conservar el amor. En Japón, se empleaba antiguamente como protector contra los malos espíritus. San Mateo en su Evangelio dice: "¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos." Yo tomo religiosamente al pie de la letra lo dicho, por lo que he descubierto alguna Dama,que es como los lirios del campo que tiene esa fascinante desnudez de cuerpo y alma. Lo opuesto a aquellas que se visten y pintan agregado a cirugías estéticas absurdas para engañar con lo externo su vacío espiritual, ...como los lirios de plástico en las tumbas.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Semana del Vino
¿Que es ésta aberración de la Semana del Vino del 4 al 13 de Septiembre? Ya fue la gota (de tinto) que rebalsó el vaso!!!. Que el día del niño, de la madre, del padre, del amigo, etc. y la repetida hipocresía de muchos decir que todos los dás son días del niño, de la madre, del padre, del amigo!, Verso de amarretes y avaros para no hacer regalos.Hay un sólo día y punto.
Pero lo del vino nooooooo, no hay día ni semana del vino. Para los Beatos Beodos al vino se le rinde homenaje los 365 días del año! y 366 en los bisiestos! Hasta vino propio tengo, Vino Manso: Extraordinaria riqueza aromática de frutos maduros. Sus aristocráticos taninos de Cabernet Sauvignon ofrecen una majestuosa y señorial estructura, marcada por el fondo cremoso de los robles del bosque de Nevers que se utilizaron para su larga crianza en barrica. (perdón que me agrande no se si les dije soy noble tengo un Von en el apellido..jaja)
Marketineros de cuarta! de esos que estudian MBA, Master in Business Administration, un curro total (fui Profesor de tantos... sin comentarios...)
Y estos caraduras sacan página web http://www.lasemanadelvino.com.ar/participar.php Participá y ganá dos viajes por día!!! Y yo décadas participando y ni un viaje a la Salada me dieron, cuando al menos me corresponde dos vueltas al mundoo en 160 días caramba! Estoy indignadísmo!!! ufa! Espero recibir el viaje que me corresponde a la brevedad.
Por si hay gallináceos dando vuelta, prueben éste vino:
martes, 2 de septiembre de 2008
El Lenguaje de las Flores I
El lenguaje de las flores es rico es expresiones idiomáticas, a diferencia de los idiomas de las palabras que son muy pobres.
Aquí les daré algunos ejemplos para comenzar:

Pasionaria: Si una dama recibe de un caballero una flor de pasionaria (Passiflora caerulea)conocida tambien como mburucuýá está indicando la pasión que siente por ella. Correlacionado sin duda a que es una planta enredadera que va atrapando de a poco. Debemos destacar que es la flor nacional de nuestros hermanos paraguayos que la tienen reclara. Alguna de sus variedades tienen jugosos frutos...en especial las variedades mulatas..digo brasileras.

Violeta: Representa sin duda la sencillez y la humildad, si la agraciada recibe un ramito de violetas está recibiendo una entrega de amor platónico. Su nombre científico es Viola Cornuta, lo que ha llevado en la historia a muchas confusiones creyendo que se expresaba de la otra persona se trataba de una cornuda y más de uno se ha ligado sus buenos sopapos ó patadas en zonas bajas.... Cuidese de que la mujer no sea analfabeta en éste lenguaje antes de regalarsela...por su integridad física.

Pensamiento:prima hermana de la violeta, es un símbolo de la intelectualidad y profundidad de espíritu, cuando una doncella recibe un pensamiento (Viola Tricolor), significa que el tipo esta muerto por ella, esta listo, acabado, terminado, jugado,estupidizado, etc. : "Todos mis pensamientos están con vos". Según los colores ó combinación de colores varían dichos pensamientos: con predominio de rojos habrá fogosidad, con predominio de azules ternura.

Girasol:Ante todo vamos a romper un mito; EL GIRASOL NO GIRA CON EL SOL!!! ni aqui ni en Francia, que para complicarnos como siempre los franceses, en especial los jodidos de los parisinos, lo llaman tournesol « qui tourne avec le soleil »; el girasol siempre mira al Este!. Sólo se mueve en forma perpendicular frente del sol por un tema hormonal, que quien quiera saberlo se lo explico aparte para no hacerla larga.Por eso la utilizo como guía de los puntos cardinales en el campo y no esos burdos GPS que se utilizan ahora para ubicarse. Si Usted, si ustééé que me esta leyendo, le regala una flor a una Dama le está diciendo. "Sos un Yiro" y punto no da para mas explicaciones. Está clarísimo. Si la mujer recibe la flor, tiene asegurada una velada de aquellas!!!. Imagínese que por algo su nombre científico es Heliantus Annuus...¿tengo que aclarar mas?.

Venus Atrapagiles: Aquí es un alerta para caballeros que van a casa de una mujer muy bella,digamos una Venus. El hombre inteligente en éste lenguaje debe desconfiar y fijarse si en el jardín ó balcón no hay otra Venus...ésta temible planta carnívora que es igual a su dueña, llamada Dionaea Muscipula ó más conocida como Venus Atrapamoscas. El insecto o animal(el hombre) es atraído por su néctar dulce (cuantas veces nos habrá pasado!!! Attenti que ésta es la última oportunidad para escapar), se posa sobre ella y cuando roza la cerda (no a la chancha de la mujer!!!...las cerdas del borde!), se cierra automáticamente. Las espinas de los bordes impiden el escape....listo y termina digerido, es decir casado!. La presa dentro se mueve, y eso estimula la secreción de jugos digestivos para su desintegración, que dura varios años o décadas de matrimonio.
Espero haberlos orientado con éstas primeras flores en su maravilloso lenguaje, quedo a su disposición para describir las voces de otras flores.
Aquí les daré algunos ejemplos para comenzar:

Pasionaria: Si una dama recibe de un caballero una flor de pasionaria (Passiflora caerulea)conocida tambien como mburucuýá está indicando la pasión que siente por ella. Correlacionado sin duda a que es una planta enredadera que va atrapando de a poco. Debemos destacar que es la flor nacional de nuestros hermanos paraguayos que la tienen reclara. Alguna de sus variedades tienen jugosos frutos...en especial las variedades mulatas..digo brasileras.

Violeta: Representa sin duda la sencillez y la humildad, si la agraciada recibe un ramito de violetas está recibiendo una entrega de amor platónico. Su nombre científico es Viola Cornuta, lo que ha llevado en la historia a muchas confusiones creyendo que se expresaba de la otra persona se trataba de una cornuda y más de uno se ha ligado sus buenos sopapos ó patadas en zonas bajas.... Cuidese de que la mujer no sea analfabeta en éste lenguaje antes de regalarsela...por su integridad física.

Pensamiento:prima hermana de la violeta, es un símbolo de la intelectualidad y profundidad de espíritu, cuando una doncella recibe un pensamiento (Viola Tricolor), significa que el tipo esta muerto por ella, esta listo, acabado, terminado, jugado,estupidizado, etc. : "Todos mis pensamientos están con vos". Según los colores ó combinación de colores varían dichos pensamientos: con predominio de rojos habrá fogosidad, con predominio de azules ternura.

Girasol:Ante todo vamos a romper un mito; EL GIRASOL NO GIRA CON EL SOL!!! ni aqui ni en Francia, que para complicarnos como siempre los franceses, en especial los jodidos de los parisinos, lo llaman tournesol « qui tourne avec le soleil »; el girasol siempre mira al Este!. Sólo se mueve en forma perpendicular frente del sol por un tema hormonal, que quien quiera saberlo se lo explico aparte para no hacerla larga.Por eso la utilizo como guía de los puntos cardinales en el campo y no esos burdos GPS que se utilizan ahora para ubicarse. Si Usted, si ustééé que me esta leyendo, le regala una flor a una Dama le está diciendo. "Sos un Yiro" y punto no da para mas explicaciones. Está clarísimo. Si la mujer recibe la flor, tiene asegurada una velada de aquellas!!!. Imagínese que por algo su nombre científico es Heliantus Annuus...¿tengo que aclarar mas?.

Venus Atrapagiles: Aquí es un alerta para caballeros que van a casa de una mujer muy bella,digamos una Venus. El hombre inteligente en éste lenguaje debe desconfiar y fijarse si en el jardín ó balcón no hay otra Venus...ésta temible planta carnívora que es igual a su dueña, llamada Dionaea Muscipula ó más conocida como Venus Atrapamoscas. El insecto o animal(el hombre) es atraído por su néctar dulce (cuantas veces nos habrá pasado!!! Attenti que ésta es la última oportunidad para escapar), se posa sobre ella y cuando roza la cerda (no a la chancha de la mujer!!!...las cerdas del borde!), se cierra automáticamente. Las espinas de los bordes impiden el escape....listo y termina digerido, es decir casado!. La presa dentro se mueve, y eso estimula la secreción de jugos digestivos para su desintegración, que dura varios años o décadas de matrimonio.
Espero haberlos orientado con éstas primeras flores en su maravilloso lenguaje, quedo a su disposición para describir las voces de otras flores.
jueves, 28 de agosto de 2008
La felicidad del vivir y del morir
Nadie como Fontanarrosa en éste cuento me describió tan bien la felicidad del vivir y del morir. Estoy convencido que es así, aunque sea hincha de Independiente, y tenga nostalgias coperas. Tantos filósofos y teólogos leídos nunca me llegaron a convencer con sus explicaciones: siempre me dejaron con dudas, pero el negro no, me quedó reclara. Y nomas, en la vida todas son cábalas! Este es un cuento religioso a mi entender:
(Mis excusas por la lomgitud del cuento pero no se le puede sacar una sóla palabra, sugiero que si no tienen tiempo que lo lean en varios días y a la gente extranjera por algunos comentarios que son de argentinismos. )
19 DE DICIEMBRE DE 1971
Yo sé que ahora hay muchos que dicen que fuimos unos hijos de puta por lo que le hicimos al viejo Casale. Yo sé, nunca falta gente así, pero ahora es fácil decirlo, ahora es fácil. Había que estar esos días en Rosario para entender el fato mi viejo. Ahora es fácil hablar al pedo, ahora habla cualquiera.
Yo no sé si vos te acordás lo que era Rosario esos días anteriores al partido. Y te digo esos días, desde semanas antes se venía hablando del partido, la ciudad era una caldera. Porque eso era lo que era la ciudad: una caldera. Claro, los que ahora hablan son estos turros, que después vos los veías por la calle gritando y saltando como unos desgraciados, festejando, en pedo, a los gritos y d espués, ahora te salen con que son…..¿que son? moralistas…… De que se la tiran, hijos de mil putas.
Ahora son todos piolas, es muy fácil hablar, pero si vos vieras lo que era la ciudad en esos días hermano. Prendías un fósforo y volaba todo a la mierda. No se hablaba de otra cosa, en los boliches, en la calle, en cualquier parte, saltaban chispas, pero te lo juro. Y la cosa arrancó con el fato de las cábalas, ó mejor dicho, de los maleficios. Hay que entender que no era un partido cualquiera hermano, era una final, final.
Porque no era un final, final, era una semifinal. El que ganaba después venía a jugar a Rosario, y le ganaba a cualquiera, fuera Central como Newels. Acá le hacia la fiesta a cualquiera.
Y cómo estaban los lepra! Ellos tendrían que acordarse ahora, los que hablan al reverendo pedo y nos vienen a romper las pelotas con el asunto del viejo Casale. No se acuerdan esos turros cómo estaban los lepra, no se acuerdan ahora! Había que aguantarlos, porque se corrían una fija! Pero una fija se corrían hermanito! Que hasta creo que se pensaban que nos iban a llenar la canasta. No que sólo se pensaban que nos iban a hacer la colita, sino que además nos iban a meter cinco en el monumental y para la televisión Pero porque no se van a la puta madre que los parió! Que mierda nos van a hacer cinco goles estos culo roto!
La verdad hermano, con una mano en el corazón, tenían un equipazo! Un equipazo de padre y señor mío! Hay que reconocerlo! Jugaban y daba gusto, buen toque, te abrochaban bien abrochadito. Marito Zanabria, el Mono Oberti. Dios querido, el Mono Oberti, qué jugador! Silva, el que era de Lanus, el albañil, Montes de cinco, Santamaría, el cucurucho. Qué se yo, era un equipazo! Un equipazo, hay que reconocerlo. Y la lepra se corría una fija. Sabés cuántos había en la ruta el día del partido. Yo no sé. Eran miles, millones. Yo no sé de dónde habían salido tantos leprosos. Si son cuatro gatos locos! Y de golpe para ese partido aparecieron como hormigas, de abajo de la tierra, esos desgraciados. Todos fueron!
Lo que era esa ruta, papito querido! Entonces oíme. Había que recurrir a cualquier cosa! Hay partidos que no podes perder, tenés que ganar o ganar! No hay tutía! Entonces si a mí me decían que tenía que matar a mi vieja, que tenía que hacer cagar a Kenedy, me daba lo mismo hermano! Hay partidos que no se pueden perder! Y qué! Te vas a dejar basurear por estos soretes! Para que después te refrieguen y te pongan la bandera por la jeta toda la vida! No mi viejo. Entonces hay que recurrir a cualquier cosa. Es como cuando tenés un pariente enfermo viste. Tu vieja por ejemplo. Que por ahí sos capas hasta de ir a la iglesia viste.
Y te digo yo, esa vez no fui a la iglesia. No fui a la iglesia porque te juro que no se me ocurrió, mirá vos que si nó te aseguro que me confesaba. Y todo si servía para algo. Pero con los muchachos nos enganchamos con la cuestión de la brujería, de la ruda macho, de enterrar un sapo detrás del arco de Fenoy, de tirar sal en la puerta de los jugadores de Newels. Y de todas esas cosas de que siempre se habla.
Por supuesto que todas las brujas del barrio ya estaban laburando en la cosa y había muñecos con la camiseta de Newels clavados con alfileres, maldiciones pedidas por teléfono y hasta mi vieja, que no manya nada de todo esto, tenía un pañuelo atado desde hacía como diez días, de esos de Pilato, Pilato, sino gana Central en River no te desato. Después la vieja decía que habíamos ganado por ella. Pobre vieja, si hubiera sabido lo del viejo Casale. Pero yo le decía que sí, para no desilusionarla a la pobre vieja.
Pero todo el fato de la ruda macho y el sapo de atrás del arco eran que sé yo, cosas muy generales. Ya había tipos que lo estaban haciendo y además el partido era en el Monumental. Y no te vas a meter en la pista olímpica a enterrar un sapo porque vas en cana con 30 cadenas, y no te saca ni Dios después hermanito.
Entonces me acuerdo que empezamos con la cosa de las cábalas personales. Porque me acuerdo que estábamos en el boliche de Pedro y veníamos hablando de eso, y veníamos y veníamos. Entonces por ejemplo resolvimos que a Buenos Aires íbamos a ir en el auto del Dani, porque era el auto con el que habíamos ido una vez a La Plata, en un partido contra Estudiantes y que habíamos ganado dos a cero.
Yo iba a llevar por supuesto el gorrito, que venía llevando a la cancha todos los últimos partidos, y no me había fallado nunca el gorrito ese. A ese lo iba a llevar. Era un gorrito milagroso. El Cuqui iba a ir con el reloj cambiado de lugar, o sea en la muñeca derecha, no en la izquierda, porque en un partido contra no sé quien, se lo había cambiado en el medio tiempo, porque íbamos perdiendo, y con eso empatamos.
O sea todo el mundo repasó todas las cábalas posibles, como para ir bien de bien, no dejar ningún detalle suelto. Te digo más, estuvimos como media hora discutiendo cómo mierda estábamos parados en la tribuna en el partido contra Atlanta, para pararnos de la misma manera, en el partido contra la lepra.
El boludo de Michi decía que él había estado detrás del Valija, y el Miguelito porfiaba que era él, el que había estado detrás del Valija. Mirá vos, hasta eso estudiamos antes del partido. Para que veas cómo venía la mano en esos días. Sabés que te lleva eso, hermano, sabes que te lleva a eso: el cagazo. El cagazo hermano, te lleva a hacer cualquier cosa. Como lo que hicimos con el viejo Casale. Porque si llegábamos a perder, mamita querida. Nos teníamos que ir de la ciudad, mi viejo. Nos teníamos que refugiar en el extranjero, te juro. No podíamos volver nunca más acá. Íbamos a parecer esos refugiados Camboyanos, que se tomaron el piro en una balsa. Bueno te juro que si perdíamos, agarrábamos el Ciudad de Rosario y por acá por el Paraná, nos teníamos que ir todos, millones de canallas, no sé, a Diamante, a Perú, a Cuzco, a la concha de su madre. Pero acá no se iba a poder vivir nunca más con la cargada de los leprosos putos mi viejo!
Ya el Miguelito había dicho bien claro que él se la daba, que sí perdíamos, agarraba un bufo y se volaba la sabiola, y te digo que el Miguelito es capas de eso y mucho más, porque es loco. Así que yo le creía.
O hacerse trolo! Y a otra cosa Mariposa. Darle a las plumas, y salir vestido de loca por Pellegrini, y no volver nunca más a la casa, pero te digo, nadie quería ni siquiera oír hablar de esa posibilidad.
Ni se nombraba la palabra derrota. Era como cuando se habla del cáncer hermano. Vos ves que por ahí te dicen la papa, ó tiene otra cosa, algo malo, pero el cangrejo mi viejo, no te lo nombra nadie!
Y ahí fue cuando sale a relucir lo del Viejo Casale. Era el viejo del Cabezón Casale, un pibe que siempre venía al boliche, y que durante años vino a la cancha con nosotros. Pero que ya para ese entonces, se había ido a vivir al norte, a Salta creo. Lo vi hace poco por acá, que estaba de paso. Y ahí fue que nos acordamos que en la casa del cabezón, el viejo había dicho que el nunca pero nunca lo había visto perder a Central contra Newels. Me acuerdo que nos había impresionado porque ese tipo era un privilegiado del destino. Aunque al principio, vos te preguntás, cómo carajo hizo este tipo para no verlo perder nunca a Central contra Newels. Que mierda hizo! Este coso no va nunca a la cancha! Porque oíme, alguna vez lo tuviste que ver perder. A menos que no vayas a los clásicos. Y ojo que yo conozco muchos así. Que se borran bien borrados de los clásicos. O que van en arroyito, pero que a la cancha del Parque no van en la Puta vida.
Y me acuerdo que le preguntamos eso al viejo. Y el viejo nos dijo que no. Y nos explicó que él iba siempre, un fana de Central que ni te cuento. Pero se había dado, qué se yo, una serie de cosas, de casualidades que hicieron que en un montón de partidos con Newels, él no pudiera ir por un montón de causas que ni me acuerdo, ni se acuerda él. Que estaba de viaje por Misiones, el viejo era comisionista. Que ese día se había torcido un tobillo y no podía caminar. Que estaba engripado. Otra vez le dolía un huevo. Que se yo. La verdad hermano, la posta era que al viejo nunca le había tocado ver un partido en que la lepra nos había ganado. Era un privilegiado el viejo! Y además un talismán. Porque así como hay tipos mufas que te hacen perder partidos adonde vayan, hay otros que si vos los llevás, es número puesto, tu equipo gana. No es joda! Y el viejo Casale era uno de éstos. De los ojetudos.
Entonces ahí nos dijimos: este viejo tiene que estar en el monumental contra Newels, no puede ser de otra forma, tiene que estar. Claro, dijimos, seguro que va a estar. Si es fana de Central, canalla a muerte. Pero nos agarro como la duda viste. Porque nosotros no era que lo veíamos todos los días al viejo. Te digo más, desde que el Cabezón se había ido al norte a laburar, al viejo de él no lo habíamos vuelto a ver en la cancha. Ni en la calle, ni en ninguna parte. Además el viejo ya estaba bastante veterano, porque debía tener como ochenta pirulos por ese entonces. Bah, en realidad ochenta no, pero sus 60, 75 los tenía por debajo de las patas.
Entonces, con el Valija, el Colorado y el Miguelito, decimos, vamos a la casa del viejo a asegurarnos que vaya y si no lo llevamos atado. Porque también podía ser que el viejo no fuera porque no tuviera guita, que se yo, nosotros no sabíamos. Ya habíamos pensado en hacer una rifa a beneficio, o una kermés, cualquier cosa, el viejo tenía que ir, era una bandera, un cheque al portador.
La cuestión es que vamos a la casa, y a que no sabés con la que nos sale el viejo. Que andaba mal del bobo, que el médico le había prohibido terminantemente ir a la cancha. Nos sale con eso. Que no, que había tenido un infarto, en no sé que partido, un partido de mierda, después de una pelota que pegó en el palo. Que había estado muerto como media hora. Que lo habían salvado entre los indios con respiración artificial y masajes en el cuore. Y que no había clavado las guampas de puro pedo y que le había quedado tal cagazo que no había vuelto a ir a una cancha desde hacía ya, mirá no se lo que te digo, dos años, dos años y medio. Y no era sólo que el no quería ir sino que el médico y por supuesto la familia le tenían terminantemente prohibido ir, lógicamente. No sé si no le prohibían incluso escuchar los partidos por radio, para que no le pateara el bobo. Porque parece que el viejo escuchaba cualquier cosa demasiado fuerte y se moría. Tan jodido andaba! Vos le hacías Uuuuuhhh! en la cara y el viejo partía. Para que! Te imaginas nosotros, la desesperación! Porque eso era como un presagio, un anuncio del infierno hermano! Era un anuncio de que nos iban a hacer cagar en Buenos Aires.
Entonces empezamos a tratar de hacerle la croqueta al viejo. A convencerlo, a decirle: pero mire don Casale, usted tiene que estar, es una sita de honor. Que va a estar mal del cuore usted! Si se lo ve cero kilómetro! Vamos Casale!
Me acuerdo que lo jodía Miguelito y le decía: “cuantos polvos se hecha por día?” “usted está echo un toro”. Pero el viejo ni mierda, en la suya, que no y que no. Le decíamos que el partido iba a ser una joda, que Newels tenía un equipo de mierda, y que ya a los 15 minutos íbamos a estar 3 a 0 arriba, y que el partido era una mera formalidad. Que el gobierno ya había decidido que tenía que ganar Central, para hacer feliz a mayor cantidad de gente. No sé la cantidad de boludeces que le dijimos al viejo para convencerlo. Pero el viejo nada! Una piedra el hijo de puta. Para colmo ya habían empezado a rondar la mujer del viejo, la madre del Cabezón, una hermana del Cabezón, que querían saber qué queríamos decirle nosotros al viejo en esa reunión. Porque medio que ya se sospechaban que nosotros no íbamos para nada bueno.
En resumen, que el viejo nos dijo que no. Que ni loco! Que ni siquiera sabia si iba poder resistir la tensión de saber que se jugaba el partido, aún sin escucharlo! Porque el viejo, los diarios los leía, tan boludo no era! Sabía cómo venía la mano, como era la cosa, como formaban los equipos, suplentes, historial, antecedentes, chaquetillas, color, todo. Nos dijo: ese día bien temprano, antes de que empiecen a pasar los camiones y los onmibus con la gente yendo para Buenos Aires, yo me voy a la quinta de un hermano mío, que vive en Villa Diego. No quería ni escuchar los bocinazos el viejo!
“Me voy tempranito a lo de mi hermano, que a él no le importa nada el fútbol, y ahí paso el día, sin escuchar radio ni nada.”
Porque el viejo decía, y tenía razón, que si se quedaba en la casa, por más que se encerrara en un ropero, algo iba a oír, algún grito, algún gol, alguna cosa iba a oír. Pobre desgraciado! Y se iba a quedar ahí mismo seco en el lugar. Así que se iba a ir a radicar a la quinta de ese hermano que tenía para borrarse del asunto. Muy bien.
Te digo que salimos de allí, hechos bosta! Porque veíamos que la cosa venía muy mal. Casi ya era un dato seguro, como para seguir, que éramos boleta. Para como al Valija, el día anterior, le había caído una tía del campo. Y el se acordaba que en un partido que perdimos contra San Lorenzo, esa misma tía le había venido el día antes. Era un presagio funesto el de la tía.
Fue cuando decidimos lo del secuestro. Si no te asustes, decidimos lo del secuestro.
Nos fuimos al boliche y esa noche lo charlamos seriamente. El Dani decía que no, que era una barbaridad. Que el viejo se nos iba a morir en el viaje o en la cancha. Y que después se iba a armar un quilombo. Que íbamos a terminar todos en cana. Y que además eso era casi un asesinato.
Pero al Dani mucha bola no le dimos, porque siempre ha sido un exagerado. Y más que un exagerado, medio cagón, el Dani.
Pero nosotros estábamos bien decididos. Y más que nada, por una cosa que dijo el Valija. El viejo estaba diez puntos, había tenido un infarto, tenés razón. Pero hay miles de tipos que han tenido un infarto, y vos lo ves caminando tranquilamente por la yeca y sin hacer tanto quilombo como este viejo pelotudo, con eso de meterse dentro de un ropero ó no ir a la cancha. O dejar que te rigoree la familia, como la esposa, y la otra, la hermana del cabezón. Por otra parte, y vos lo sabés, los médicos son unos turros, que se ve que lo querían hacer durar al viejo como mil años para sacarle la guita, hacerle experimentos y chuparle la sangre. Y además como decía el Miguelito, y eso era cierto, vos lo veías al viejo, y estaba fenómeno.
Con casi sesenta años, no te digo que parecía un pendejo, pero andaba lo más bien. Caminaba, hablaba, se sentaba, se movía, que se yo, chupaba…….porque a nosotros nos convidó con Cinzano, y el viejo se mandó su medidita. No te digo un vazaso, pero su medidita se mandó. La cosa que el Miguelito elaboró una teoría que te digo aún hoy, no me parece descabellada.
El viejo era un turro hermano, un turro que especulaba con el fato del bobo, para pasarla bien. Y no laburarla nunca más en la vida de dios. Con el verso del bobo no ponía el lomo, lo atendían a cuerpo de rey. La tenía a la vieja y a la hermana del Cabezón pendientes de él viviendo como un bacan el viejo. Y de qué se privaba? De algún faso. Que no sé si no fasearía a escondidas. Y de no ir a la cancha. Fijate vos eso era todo. Y vivía como Carolina de Mónaco, el otario.
Bueno, con ese argumento y con lo que dijo el colorado, se resolvió todo. El colorado vino y habló clarito. Nos habló de los grandes ideales. De nuestra misión frente a la sociedad. De nuestro deber frente a las generaciones posteriores, los pendejos. Nos dijo que si ese partido se perdía, miles y miles de pendejos iban a sufrir las consecuencias. Que para nosotros eso era verdad. Iba a ser muy duro, pero que nosotros ya estábamos jugados. Que habíamos tenido lo nuestro. Y que de última teníamos experiencia en malos ratos y en fulerías. Pero los pibes, los pendejitos de Central iban a tener de por vida una marca, que los iba a marcar para siempre como un fierro caliente. Las cargadas que iban a recibir esos pibes, esas criaturas, en la escuela! Los iban a destrozar. Les iban a pudrir el bocho para siempre. Iban a ser una ó dos generaciones de tipos hechos bolsa. Disminuidos ante los leprosos. Temerosos de salir a la calle, de mostrarse en público. Y eso es verdad hermano. Porque yo me acuerdo lo que eran las cargadas en la escuela primaria, sobre todo. Yo me acuerdo cuando perdimos cinco a tres con la lepra en el parque, después de ir ganando dos a cero, cuando se vendió el colorado Bertoldi. Que todavía se estará gastando la guita. Y te juro que yo por una semana no me pude levantar de la cama, porque no me atrevía a ir a la escuela. Para no bancarme la cargada de la lepra. Los pibes son muy hijos de puta para la cargada, son crueles. No viste como descuartizaban bichos.
Que agarran una langosta y le sacan todas las patas. Son hijos de puta los pibes en ese sentido. Lo que decía el colorado era verdad. Ahora todo el mundo habla de la deuda externa, y bueno hermano, eso era algo así como lo de la deuda externa. Que por la cagada de cuatro reverendo hijos de puta que empeñaron el país, la tenemos que pagar todos. Y los hijos y los hijos de nuestros hijos. Y si estaba en nosotros hacer algo para que eso no pasara, había que hacerlo, mi querido.
Además como decía el colorado, ya no era el problema de la cargada de los pendejos newelistas. Estaba también el fato del exitismo. Los pibes ven que gana un equipo, y se hacen hinchas de ese equipo. Son así, son hinchas del campeón. Entonces, ponele que hubiese ganado Newels, y a la mierda! De ahí en más todos los pibes se hacían de Newels, ponéle la firma. Y no te vale de nada llevarlos a la cancha, converzarlos, hablarle del Gitano Juárez, del flaco Menotti, ni comprarle la camiseta de Central apenas nacen. No te vale de nada. Los pendejos ven que River sale campeón y se hacen de River. Son así. Y en ese momento no era como ahora, que mal que mal, vos los llevás al gigante y los pibes se caen de culo. Entonces cuando van al chiquero del parque, por mejor equipo que pueda tener Newels, los pibes piensan: ¡yo no puedo ser hincha de esta villa miseria! Y se hacen de Central. Porque todo entra por los ojos, y vos ves que ahora, los pibes por ahí ni siquiera han visto jugar a Central ó a Newels, y ya se hacen hinchas de Central por el estadio. Es otra época. Los pendejos son más materialistas. Yo no sé si es la televisión ó que, pero la cosa es que se van de boca con los edificios.
Entonces la cosa estaba clara. Había que secuestrar al viejo Casale. Y si no aguantarse que quince ó veinte años después, hoy por ejemplo, la ciudad estuviese llena de leprosos, nacidos después de ese partido. Y esto hoy sabés lo que sería. Beirut sería un poroto al lado de esto, te lo juro hermano.
El que organizó la “operación Eichmann”, como la llamamos, fue el colorado. La llamamos así porque, ese general alemán, torturador, que se chorearon de acá una vez los judíos viste. Y lo nuestro era más ó menos lo mismo.
El colorado era un tipo muy cerebral, le carbura bien el bocho, y el organizó todo. El colorado para ese entonces ya no estaba en la OCAL.
La OCAL no sé si sabés, es una organización de acá de Rosario, que se llama así porque son iniciales, es Organización Canalla Anti Lepra. Son un grupo de ñatos como el Klux Klux Klan, mas o menos. Que tienen reuniones secretas y no sé si no van con capucha y todo a las reuniones. O si queman algún leproso vivo en cada reunión. Mirá yo no sé si es requisito indispensable ser hincha de Central, pero seguro, seguro tenés que odiar a la lepra. Tenés que odiar más a los lepra, que lo que querés a Central. Hacen reuniones, escriben el libro de actas. Piensan maldades contra los lepra. Festejan fechas patria de partidos que le hemos ganado, tienen himnos. Son como esos tipos, los masones, esos que nadie sabe quienes son. Andan con antorchas.
Bueno de la OCAL, al colorado lo echaron por fanático, con eso te digo todo. Pero es un bocho el colores. Y el fue el que organizó todo el operativo. Y te la cuento porque es linda. No sé si un día de estos no aparece en el Selecciones.
Averiguamos que ómnibus iba para Villa Diego, adonde tenia la quinta el hermano del viejo Casale. Desde donde vivía el viejo, ahí por San Juan al 1400, lo único que lo dejaba, por ese entonces si mal no recuerdo, era el 305 que pasaba por la calle San Luis. O sea que el viejo tenía que tomarlo en San Luis y Paraguay ó San Luis y Corrientes. No más allá de eso. A menos que fuera un pelotudo y lo fuera a tomar a Bulevar Oroño, que no sé para que mierda iba a hacer eso. Ahora la duda era si el viejo se iba a ir en ómnibus ó en auto. Porque si se iba en auto nos recagaba. Pero nos jugábamos a que iba a ser en ómnibus.
Porque auto no tenía. Y seguro que el hermano tampoco tenía, porque debía ser un muerto de hambre cómo el seguramente. Y te digo que la cosa venía perfecta, porque el viejo nos había dicho que iba a salir bien tempranito, para no infartarse con las bocinas. O sea que nosotros podíamos combinarlo con el horario de salida nuestro para el partido. Porque también nos cagaba si salía a la una de la tarde para Villa Diego, porque después como llegamos nosotros a Buenos Aires, para la hora del partido, con el quilombo que era la ruta, y en un ómnibus de línea. Lo más probable es que nos hiciéramos pelota en el camino por ir a los pedos. Por otra parte, hermano, Villa Diego queda saliendo para Buenos Aires. O sea que la cosa estaba clavada, era posta posta. Después hubo que hablar con los otros muchachos, porque convencer al Rulo no nos costó nada, a él le daba lo mismo. Además le contamos los entretelones del asunto. Te digo que el colorado manejo la cosa como un capo, un maestro.
El asunto era así. El Rulo, es un amigo fana de Central, que tiene un par de ómnibus, está muy bien el Rulo. Y en esa época tenía un par de coches de la 305. Tuvimos un ojete así de grande. Porque sino teníamos que conseguir otro coche, cambiarle el color, pintarlo, que se yo, ponerle el número, un laburo bárbaro. Pero el Rulo tenía dos 305. Y con uno de esos ya tenía pensado pirarse para el monumental el día del partido. Y más bien que se llevaba como 900 o 1000 monos que iban para allá. Lo sacaba de servicio y que se fueran todos a la reputísima madre que los pario. No iba a perderse el partido ese. Entonces el Rulo, con los monos arriba y nosotros, tenía que estar con el ómnibus preparado, el motor en marcha por España estacionadito. Y el Miguelito se ponía de guardia, tomando un café, justo en el boliche de ahí cerquita. Desde donde veía la puerta de la casa del viejo Casale. Creo que a las cinco de la matina ya estaba el Miguelito apostado en el boliche, haciéndose el boludo, junando para la casa del viejo. Te juro que ni los Tupamaros hubieran hecho un operativo como este, hermano. Fue una maravilla.
Apenas vio que salía el viejo, con una canastita, donde seguro se llevaba algún matambre casero, algo de eso el pobre viejo. El Miguelito casó una Vespa, que tenía en ese entonces. Dio vuelta la manzana, y nos avisó. Cargó la moto en el ómnibus, en la parte de atrás, detrás de los últimos asientos y nos pusimos en marcha.
Ya les habíamos dicho a tres ó cuatro pibes, de estos quilomberos de la barra, que se hicieran bien los sota. Que no dijeran ni media palabra y se hicieran los que apoliyaban. Nosotros también, para que no nos reconociera el viejo, estábamos en los asientos traseros, haciéndonos los dormidos, incluso con la cara tapada con algún pulóver, como si nos jodiera la luz, ó con algún piloto.
Te digo que aquél día había amanecido frío y lluvioso, como la otra fecha patria, el 25 de Mayo. Además el quilombo había sido guardar todas las banderas, las cornetas, las bolsas con papelitos, los termos, todo eso. Uno de los muchachos llevaba una bandera de la gran puta, que media 52 metros loco. Media cuadra de bandera, que decía: “Empalme Graneros, presente”. Y tuvimos que meterla debajo de un asiento, para que el viejardo no la bichara.
La cosa es que el viejo subió medio dormido. Se sentó en uno de los asientos de adelante. Que ya habíamos dejado libre apropósito. Para que no viera mucho del ómnibus. Rulo le cobró boleto y todo. Nadie se hablaba, como si no nos conociéramos. Y como el ómnibus iba haciendo el recorrido normal, el viejo iba lo más piola, mirando por la ventanilla.
La cuestión es que llegamos a Villa Diego y el viejo tranquilo. Cada tanto, cuando nos pasaba algún auto, con banderas en el techo, tocando bocina, el viejo miraba a los que tenía cerca y movía la cabeza, como diciendo “mirá vos”.
Se ve que tenía ganas de hablar. Pero nadie quería darle mucha bola, para no pisarse en una de esas. Así que nos hacíamos todos los dormidos. Parecía que habían tirado un gas adentro de ese ómnibus, hermano. Como cuando se muere algún ñato, viste, que se queda a apoliyar en el auto, con el motor prendido, y lo hace cagar el monóxido de carbono, creo. Bueno, así, parecía que a nosotros nos había agarrado el monóxido de carbono. Pero cuando llegamos a Villa Diego, por ahí el viejo se levanta y le dice al Rulo: “En la esquina jefe”.
Y yo no sé que le dijo el Rulo. Algo de que ahí no se podía parar, de que estaba cerrado el tránsito, de que había que seguir un poco más adelante. Y el viejo se la comió. Pero se quedó paradito al lado de la puerta. Al rato, de nuevo el viejo: “en la esquina”, le dijo. Ahí ya el Rulo nos miró, porque se le habían acabado los versos. Y ahí hermano, vos no sabés lo que fue! Fue como si nos hubiésemos puesto todos de acuerdo. Y te juro que ni siquiera lo habíamos hablado. Empezaron los muchachos a desplegar las banderas, a sacar las cornetas, y las banderas por las ventanas. Y a los gritos, hermano: “Soy canalla, soy canalla”, por las ventanas.
Pero no para el lado del viejo. El pobre viejo, la cara que puso, mirá no te la puedo describir con palabras. Sino para afuera mirábamos, porque los grone, con lo quilomberos que son, se habían ido aguantando hasta ahí, sin gritar ni armar quilombo para no deschabarse con el viejo.
Pero cuando llegó el momento, agarraron las banderas, empezaron a sacar los brazos, a golpear las chapas del costado del ómnibus. Y también el Rulo empezó a seguir el ritmo con la bocina.
¿Viste esas películas de cowboy, cuando los chorros van a asaltar una carreta, donde parece que no hay nadie. O que la maneja nada más que un par de jovatos, y de golpe se abren los costados, y aparecen 17.000 soldados que los cagan a tiros? ¿ Que levantan la lona, y estaban todos adentro, haciéndose los sotas? Bueno, ese ómnibus debió ser algo así. De golpe se transformó en un quilombo, un escándalo, una de gritos, bocinas, bocinazos, cornetas, una joda.
¡Y la gente al lado de la ruta! Porque desde la madrugada ya había gente a los costados de la ruta, esperando que pasaran las caravanas de hinchas. Era para llorar. Eso era conmovedor. Te saludaban, gritaban, levantaban los puños. Por ahí algún lepra, a las perdidas, te tiraba un cascotazo.
Pero vuelvo al viejo. No sabés la caripela del viejo. Porque nosotros lo estábamos mirando porque decíamos, este es el momento crucial. Ahí el viejo, o cagaba la fruta, el corazón se le hacía bosta, ó salía adelante. El viejo miraba para atrás, a todos los monos que saltaban y gritaban. No lo podía creer. Se volvió a sentar y creo que hasta San Nicolás no volvió a articular ni una palabra. Te digo que el Rábano, el hijo de la Nancy, que ya se había ofrecido a hacerle respiración boca a boca, llegado el caso, que era algo a lo que todos, mal que mal, le habíamos esquivado el bulto, porque, que se yo, te da un poco de asco. Además con un viejo!
Pero mirá te la hago corta. Cuando el viejo vio que no había arreglo, que no había posibilidad que lo dejáramos bajar del ómnibus, se entregó. Pero entregó, entregó, eh.
Porque al principio nosotros nos acercamos y nos reputió. Nos dijo que éramos unos irresponsables, asesinos, que no teníamos conciencia, que era una vergüenza. Qué se yo todo lo que nos dijo. Pero después cuando nosotros le dijimos que él estaba perfecto. Que estaba hecho un toro. Que si se había bancado la sorpresa del ómnibus, quería decir que ese cuore se podía bancar cualquier cosa. Y empezó a tranquilizarse.
El colorado llegó a decirle que todo era una maniobra nuestra, para demostrarle que él estaba perfectamente sano. Y que incluso, el médico estaba implicado en la cosa.
Mirá hermano, y creéme porque es la pura verdad, que intención puedo tener en mentirte hoy por hoy.
Mucho antes ya de entrar en Buenos Aires, ese viejo era el más feliz de los mortales. Te lo digo yo, y te lo juro por la salud de mis hijos. El viejo cantaba, puteaba, chupaba mate, comía factura, gritaba por la ventana. Y a la cancha se bajó envuelto en una bandera!
No había en la hinchada un tipo más feliz que él. Vino con nosotros a la popu. Se bancó toda la espera del partido, que fue más larga que la puta que lo parió. Y después se bancó el partido. Estaba verde, eso sí, y había momentos en que parecía que vos lo pinchabas con un alfiler y reventaba como un sapo, porque yo lo relojeaba a cada momento. Y después del gol del Aldo, yo lo busqué, lo busqué, porque fue tal el quilombo y el desparramo cuando el Aldo la mandó adentro que yo ni sé por dónde fuimos a caer entre las avalanchas y los abrazos y los desmayos y esas cosas.
Pero después miré para el lado del viejo y lo ví abrazado a un grandote en musculosa casi trepado arriba del grandote, llorando. Y ahí me dije: si éste no se murió aquí, no se muere más. Es inmortal. Y después ni me acordé más del viejo, que lo que alambramos, lo que cortamos clavos, los fierros que cortamos con el upite, hermano, ni te la cuento. Eso no se puede relatar, hermano, porque rezábamos, nos dábamos vueltas, había gente que se sentaba entre todo ese quilombo porque no quería ni mirar. Porque nos cagaron a pelotazos, ya el segundo tiempo era una cosa que la tenían siempre ellos y ¿sabés qué era lo fulero, lo terrible? ¡Que si nos empataban nos ganaban, hermano, porque ésa es la justa! ¡Nos ganaban esos hijos de puta! ¡Nos empataban, íbamos a un suplementario y ahí nos iban a hacer refucilar el orto porque estaban más enteros y se venían como un malón los guachos! ¡Qué manera de alambrar1 Decí que ese día, Dios querido, yo no sé qué tenía el flaco Menotti que sacó cualquier cosa, sacó todo, vos no quieras creer lo que sacó ese día ese flaco enclenque que parecía que se rompia a pedazos en cada centro. Le sacó un cabezazo de pique al suelo a Silva que lo vimos todos adentro, hermano, que era para ir todos en procesión y besarle el culo al flaco ése ¡Qué pelota le sacó a Silva! Ahí nos infartamos todos, faltaban cinco minutos y si nos empataban, te repito, éramos boleta en el suplementario. Me acuerdo que miro para atrás y lo veo al viejo, blanco, pálido, con los ojos desencajados, pobrecito, pero vivo.
Y ahora yo te digo, te digo y me gustaría que me contesten todos esos que ahora dicen que fue una hijaputez lo que hicimos con el viejo Casale ese día. Me gustaría que alguno de esos turritos me constestara si alguno de ellos lo vio como lo vi yo al viejo Casale cuando el referí dio por terminado el partido, hermano. Que alguno me diga si, de puta casualidad, lo vio al viejo Casale como lo vi yo cuando el referí dio por terminado el partido y la cancha era un infierno que no se puede describir en palabras. Te digo que me gustaría que alguien me diga si alguien lo vio como lo vi yo. ¡La cara de felicidad de ese viejo, hermano, la locura de alegría en la cara de ese viejo! ¡Que alguien me diga si lo vio llorar abrazado a todos como lo vi llorar yo a ese viejo, que te puedo asegurar que ese día fue para ese viejo el día el día más feliz de su vida, pero lejos lejos el día más feliz de su vida, porque te juro que la alegría que tenía ese viejo era algo impresionante! Y cuando lo vi caerse al suelo como fulminado por un rayo, porque quedó seco el pobre viejo, un poco que todos pensamos: “¡Qué importa!” ¡Qué más quería que morir así ese hombre! ¿Iba a seguir viviendo? ¿Para qué? ¿Para vivir dos o tres años rasposos más, así como estaba viviendo, adentro de un ropero, basureado por la esposa y toda la familia? ¡Más vale morirse así, hermano! Se murió saltando, feliz, abrazado a los muchachos, al aire libre, con la alegría de haberle roto el orto a la lepra por el resto de los siglos! ¡Así se tenía que morir, que hasta lo envidio, hermano, te juro, lo envidio! ¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo ésa, hermano! Yo elijo ésa."
Maravilloso negro!!!!, pensar que tantos pasan sin pena ni gloria por éste mundo, sin haber sabido vivir y sin haber sabido morir. Porque vivir cualquiera lo hace y morir asi nomas cualquiera se muere. Hay que tener un espíritu unico para hacer las dos cosas en forma excepcional.
(Mis excusas por la lomgitud del cuento pero no se le puede sacar una sóla palabra, sugiero que si no tienen tiempo que lo lean en varios días y a la gente extranjera por algunos comentarios que son de argentinismos. )
19 DE DICIEMBRE DE 1971
Yo sé que ahora hay muchos que dicen que fuimos unos hijos de puta por lo que le hicimos al viejo Casale. Yo sé, nunca falta gente así, pero ahora es fácil decirlo, ahora es fácil. Había que estar esos días en Rosario para entender el fato mi viejo. Ahora es fácil hablar al pedo, ahora habla cualquiera.
Yo no sé si vos te acordás lo que era Rosario esos días anteriores al partido. Y te digo esos días, desde semanas antes se venía hablando del partido, la ciudad era una caldera. Porque eso era lo que era la ciudad: una caldera. Claro, los que ahora hablan son estos turros, que después vos los veías por la calle gritando y saltando como unos desgraciados, festejando, en pedo, a los gritos y d espués, ahora te salen con que son…..¿que son? moralistas…… De que se la tiran, hijos de mil putas.
Ahora son todos piolas, es muy fácil hablar, pero si vos vieras lo que era la ciudad en esos días hermano. Prendías un fósforo y volaba todo a la mierda. No se hablaba de otra cosa, en los boliches, en la calle, en cualquier parte, saltaban chispas, pero te lo juro. Y la cosa arrancó con el fato de las cábalas, ó mejor dicho, de los maleficios. Hay que entender que no era un partido cualquiera hermano, era una final, final.
Porque no era un final, final, era una semifinal. El que ganaba después venía a jugar a Rosario, y le ganaba a cualquiera, fuera Central como Newels. Acá le hacia la fiesta a cualquiera.
Y cómo estaban los lepra! Ellos tendrían que acordarse ahora, los que hablan al reverendo pedo y nos vienen a romper las pelotas con el asunto del viejo Casale. No se acuerdan esos turros cómo estaban los lepra, no se acuerdan ahora! Había que aguantarlos, porque se corrían una fija! Pero una fija se corrían hermanito! Que hasta creo que se pensaban que nos iban a llenar la canasta. No que sólo se pensaban que nos iban a hacer la colita, sino que además nos iban a meter cinco en el monumental y para la televisión Pero porque no se van a la puta madre que los parió! Que mierda nos van a hacer cinco goles estos culo roto!
La verdad hermano, con una mano en el corazón, tenían un equipazo! Un equipazo de padre y señor mío! Hay que reconocerlo! Jugaban y daba gusto, buen toque, te abrochaban bien abrochadito. Marito Zanabria, el Mono Oberti. Dios querido, el Mono Oberti, qué jugador! Silva, el que era de Lanus, el albañil, Montes de cinco, Santamaría, el cucurucho. Qué se yo, era un equipazo! Un equipazo, hay que reconocerlo. Y la lepra se corría una fija. Sabés cuántos había en la ruta el día del partido. Yo no sé. Eran miles, millones. Yo no sé de dónde habían salido tantos leprosos. Si son cuatro gatos locos! Y de golpe para ese partido aparecieron como hormigas, de abajo de la tierra, esos desgraciados. Todos fueron!
Lo que era esa ruta, papito querido! Entonces oíme. Había que recurrir a cualquier cosa! Hay partidos que no podes perder, tenés que ganar o ganar! No hay tutía! Entonces si a mí me decían que tenía que matar a mi vieja, que tenía que hacer cagar a Kenedy, me daba lo mismo hermano! Hay partidos que no se pueden perder! Y qué! Te vas a dejar basurear por estos soretes! Para que después te refrieguen y te pongan la bandera por la jeta toda la vida! No mi viejo. Entonces hay que recurrir a cualquier cosa. Es como cuando tenés un pariente enfermo viste. Tu vieja por ejemplo. Que por ahí sos capas hasta de ir a la iglesia viste.
Y te digo yo, esa vez no fui a la iglesia. No fui a la iglesia porque te juro que no se me ocurrió, mirá vos que si nó te aseguro que me confesaba. Y todo si servía para algo. Pero con los muchachos nos enganchamos con la cuestión de la brujería, de la ruda macho, de enterrar un sapo detrás del arco de Fenoy, de tirar sal en la puerta de los jugadores de Newels. Y de todas esas cosas de que siempre se habla.
Por supuesto que todas las brujas del barrio ya estaban laburando en la cosa y había muñecos con la camiseta de Newels clavados con alfileres, maldiciones pedidas por teléfono y hasta mi vieja, que no manya nada de todo esto, tenía un pañuelo atado desde hacía como diez días, de esos de Pilato, Pilato, sino gana Central en River no te desato. Después la vieja decía que habíamos ganado por ella. Pobre vieja, si hubiera sabido lo del viejo Casale. Pero yo le decía que sí, para no desilusionarla a la pobre vieja.
Pero todo el fato de la ruda macho y el sapo de atrás del arco eran que sé yo, cosas muy generales. Ya había tipos que lo estaban haciendo y además el partido era en el Monumental. Y no te vas a meter en la pista olímpica a enterrar un sapo porque vas en cana con 30 cadenas, y no te saca ni Dios después hermanito.
Entonces me acuerdo que empezamos con la cosa de las cábalas personales. Porque me acuerdo que estábamos en el boliche de Pedro y veníamos hablando de eso, y veníamos y veníamos. Entonces por ejemplo resolvimos que a Buenos Aires íbamos a ir en el auto del Dani, porque era el auto con el que habíamos ido una vez a La Plata, en un partido contra Estudiantes y que habíamos ganado dos a cero.
Yo iba a llevar por supuesto el gorrito, que venía llevando a la cancha todos los últimos partidos, y no me había fallado nunca el gorrito ese. A ese lo iba a llevar. Era un gorrito milagroso. El Cuqui iba a ir con el reloj cambiado de lugar, o sea en la muñeca derecha, no en la izquierda, porque en un partido contra no sé quien, se lo había cambiado en el medio tiempo, porque íbamos perdiendo, y con eso empatamos.
O sea todo el mundo repasó todas las cábalas posibles, como para ir bien de bien, no dejar ningún detalle suelto. Te digo más, estuvimos como media hora discutiendo cómo mierda estábamos parados en la tribuna en el partido contra Atlanta, para pararnos de la misma manera, en el partido contra la lepra.
El boludo de Michi decía que él había estado detrás del Valija, y el Miguelito porfiaba que era él, el que había estado detrás del Valija. Mirá vos, hasta eso estudiamos antes del partido. Para que veas cómo venía la mano en esos días. Sabés que te lleva eso, hermano, sabes que te lleva a eso: el cagazo. El cagazo hermano, te lleva a hacer cualquier cosa. Como lo que hicimos con el viejo Casale. Porque si llegábamos a perder, mamita querida. Nos teníamos que ir de la ciudad, mi viejo. Nos teníamos que refugiar en el extranjero, te juro. No podíamos volver nunca más acá. Íbamos a parecer esos refugiados Camboyanos, que se tomaron el piro en una balsa. Bueno te juro que si perdíamos, agarrábamos el Ciudad de Rosario y por acá por el Paraná, nos teníamos que ir todos, millones de canallas, no sé, a Diamante, a Perú, a Cuzco, a la concha de su madre. Pero acá no se iba a poder vivir nunca más con la cargada de los leprosos putos mi viejo!
Ya el Miguelito había dicho bien claro que él se la daba, que sí perdíamos, agarraba un bufo y se volaba la sabiola, y te digo que el Miguelito es capas de eso y mucho más, porque es loco. Así que yo le creía.
O hacerse trolo! Y a otra cosa Mariposa. Darle a las plumas, y salir vestido de loca por Pellegrini, y no volver nunca más a la casa, pero te digo, nadie quería ni siquiera oír hablar de esa posibilidad.
Ni se nombraba la palabra derrota. Era como cuando se habla del cáncer hermano. Vos ves que por ahí te dicen la papa, ó tiene otra cosa, algo malo, pero el cangrejo mi viejo, no te lo nombra nadie!
Y ahí fue cuando sale a relucir lo del Viejo Casale. Era el viejo del Cabezón Casale, un pibe que siempre venía al boliche, y que durante años vino a la cancha con nosotros. Pero que ya para ese entonces, se había ido a vivir al norte, a Salta creo. Lo vi hace poco por acá, que estaba de paso. Y ahí fue que nos acordamos que en la casa del cabezón, el viejo había dicho que el nunca pero nunca lo había visto perder a Central contra Newels. Me acuerdo que nos había impresionado porque ese tipo era un privilegiado del destino. Aunque al principio, vos te preguntás, cómo carajo hizo este tipo para no verlo perder nunca a Central contra Newels. Que mierda hizo! Este coso no va nunca a la cancha! Porque oíme, alguna vez lo tuviste que ver perder. A menos que no vayas a los clásicos. Y ojo que yo conozco muchos así. Que se borran bien borrados de los clásicos. O que van en arroyito, pero que a la cancha del Parque no van en la Puta vida.
Y me acuerdo que le preguntamos eso al viejo. Y el viejo nos dijo que no. Y nos explicó que él iba siempre, un fana de Central que ni te cuento. Pero se había dado, qué se yo, una serie de cosas, de casualidades que hicieron que en un montón de partidos con Newels, él no pudiera ir por un montón de causas que ni me acuerdo, ni se acuerda él. Que estaba de viaje por Misiones, el viejo era comisionista. Que ese día se había torcido un tobillo y no podía caminar. Que estaba engripado. Otra vez le dolía un huevo. Que se yo. La verdad hermano, la posta era que al viejo nunca le había tocado ver un partido en que la lepra nos había ganado. Era un privilegiado el viejo! Y además un talismán. Porque así como hay tipos mufas que te hacen perder partidos adonde vayan, hay otros que si vos los llevás, es número puesto, tu equipo gana. No es joda! Y el viejo Casale era uno de éstos. De los ojetudos.
Entonces ahí nos dijimos: este viejo tiene que estar en el monumental contra Newels, no puede ser de otra forma, tiene que estar. Claro, dijimos, seguro que va a estar. Si es fana de Central, canalla a muerte. Pero nos agarro como la duda viste. Porque nosotros no era que lo veíamos todos los días al viejo. Te digo más, desde que el Cabezón se había ido al norte a laburar, al viejo de él no lo habíamos vuelto a ver en la cancha. Ni en la calle, ni en ninguna parte. Además el viejo ya estaba bastante veterano, porque debía tener como ochenta pirulos por ese entonces. Bah, en realidad ochenta no, pero sus 60, 75 los tenía por debajo de las patas.
Entonces, con el Valija, el Colorado y el Miguelito, decimos, vamos a la casa del viejo a asegurarnos que vaya y si no lo llevamos atado. Porque también podía ser que el viejo no fuera porque no tuviera guita, que se yo, nosotros no sabíamos. Ya habíamos pensado en hacer una rifa a beneficio, o una kermés, cualquier cosa, el viejo tenía que ir, era una bandera, un cheque al portador.
La cuestión es que vamos a la casa, y a que no sabés con la que nos sale el viejo. Que andaba mal del bobo, que el médico le había prohibido terminantemente ir a la cancha. Nos sale con eso. Que no, que había tenido un infarto, en no sé que partido, un partido de mierda, después de una pelota que pegó en el palo. Que había estado muerto como media hora. Que lo habían salvado entre los indios con respiración artificial y masajes en el cuore. Y que no había clavado las guampas de puro pedo y que le había quedado tal cagazo que no había vuelto a ir a una cancha desde hacía ya, mirá no se lo que te digo, dos años, dos años y medio. Y no era sólo que el no quería ir sino que el médico y por supuesto la familia le tenían terminantemente prohibido ir, lógicamente. No sé si no le prohibían incluso escuchar los partidos por radio, para que no le pateara el bobo. Porque parece que el viejo escuchaba cualquier cosa demasiado fuerte y se moría. Tan jodido andaba! Vos le hacías Uuuuuhhh! en la cara y el viejo partía. Para que! Te imaginas nosotros, la desesperación! Porque eso era como un presagio, un anuncio del infierno hermano! Era un anuncio de que nos iban a hacer cagar en Buenos Aires.
Entonces empezamos a tratar de hacerle la croqueta al viejo. A convencerlo, a decirle: pero mire don Casale, usted tiene que estar, es una sita de honor. Que va a estar mal del cuore usted! Si se lo ve cero kilómetro! Vamos Casale!
Me acuerdo que lo jodía Miguelito y le decía: “cuantos polvos se hecha por día?” “usted está echo un toro”. Pero el viejo ni mierda, en la suya, que no y que no. Le decíamos que el partido iba a ser una joda, que Newels tenía un equipo de mierda, y que ya a los 15 minutos íbamos a estar 3 a 0 arriba, y que el partido era una mera formalidad. Que el gobierno ya había decidido que tenía que ganar Central, para hacer feliz a mayor cantidad de gente. No sé la cantidad de boludeces que le dijimos al viejo para convencerlo. Pero el viejo nada! Una piedra el hijo de puta. Para colmo ya habían empezado a rondar la mujer del viejo, la madre del Cabezón, una hermana del Cabezón, que querían saber qué queríamos decirle nosotros al viejo en esa reunión. Porque medio que ya se sospechaban que nosotros no íbamos para nada bueno.
En resumen, que el viejo nos dijo que no. Que ni loco! Que ni siquiera sabia si iba poder resistir la tensión de saber que se jugaba el partido, aún sin escucharlo! Porque el viejo, los diarios los leía, tan boludo no era! Sabía cómo venía la mano, como era la cosa, como formaban los equipos, suplentes, historial, antecedentes, chaquetillas, color, todo. Nos dijo: ese día bien temprano, antes de que empiecen a pasar los camiones y los onmibus con la gente yendo para Buenos Aires, yo me voy a la quinta de un hermano mío, que vive en Villa Diego. No quería ni escuchar los bocinazos el viejo!
“Me voy tempranito a lo de mi hermano, que a él no le importa nada el fútbol, y ahí paso el día, sin escuchar radio ni nada.”
Porque el viejo decía, y tenía razón, que si se quedaba en la casa, por más que se encerrara en un ropero, algo iba a oír, algún grito, algún gol, alguna cosa iba a oír. Pobre desgraciado! Y se iba a quedar ahí mismo seco en el lugar. Así que se iba a ir a radicar a la quinta de ese hermano que tenía para borrarse del asunto. Muy bien.
Te digo que salimos de allí, hechos bosta! Porque veíamos que la cosa venía muy mal. Casi ya era un dato seguro, como para seguir, que éramos boleta. Para como al Valija, el día anterior, le había caído una tía del campo. Y el se acordaba que en un partido que perdimos contra San Lorenzo, esa misma tía le había venido el día antes. Era un presagio funesto el de la tía.
Fue cuando decidimos lo del secuestro. Si no te asustes, decidimos lo del secuestro.
Nos fuimos al boliche y esa noche lo charlamos seriamente. El Dani decía que no, que era una barbaridad. Que el viejo se nos iba a morir en el viaje o en la cancha. Y que después se iba a armar un quilombo. Que íbamos a terminar todos en cana. Y que además eso era casi un asesinato.
Pero al Dani mucha bola no le dimos, porque siempre ha sido un exagerado. Y más que un exagerado, medio cagón, el Dani.
Pero nosotros estábamos bien decididos. Y más que nada, por una cosa que dijo el Valija. El viejo estaba diez puntos, había tenido un infarto, tenés razón. Pero hay miles de tipos que han tenido un infarto, y vos lo ves caminando tranquilamente por la yeca y sin hacer tanto quilombo como este viejo pelotudo, con eso de meterse dentro de un ropero ó no ir a la cancha. O dejar que te rigoree la familia, como la esposa, y la otra, la hermana del cabezón. Por otra parte, y vos lo sabés, los médicos son unos turros, que se ve que lo querían hacer durar al viejo como mil años para sacarle la guita, hacerle experimentos y chuparle la sangre. Y además como decía el Miguelito, y eso era cierto, vos lo veías al viejo, y estaba fenómeno.
Con casi sesenta años, no te digo que parecía un pendejo, pero andaba lo más bien. Caminaba, hablaba, se sentaba, se movía, que se yo, chupaba…….porque a nosotros nos convidó con Cinzano, y el viejo se mandó su medidita. No te digo un vazaso, pero su medidita se mandó. La cosa que el Miguelito elaboró una teoría que te digo aún hoy, no me parece descabellada.
El viejo era un turro hermano, un turro que especulaba con el fato del bobo, para pasarla bien. Y no laburarla nunca más en la vida de dios. Con el verso del bobo no ponía el lomo, lo atendían a cuerpo de rey. La tenía a la vieja y a la hermana del Cabezón pendientes de él viviendo como un bacan el viejo. Y de qué se privaba? De algún faso. Que no sé si no fasearía a escondidas. Y de no ir a la cancha. Fijate vos eso era todo. Y vivía como Carolina de Mónaco, el otario.
Bueno, con ese argumento y con lo que dijo el colorado, se resolvió todo. El colorado vino y habló clarito. Nos habló de los grandes ideales. De nuestra misión frente a la sociedad. De nuestro deber frente a las generaciones posteriores, los pendejos. Nos dijo que si ese partido se perdía, miles y miles de pendejos iban a sufrir las consecuencias. Que para nosotros eso era verdad. Iba a ser muy duro, pero que nosotros ya estábamos jugados. Que habíamos tenido lo nuestro. Y que de última teníamos experiencia en malos ratos y en fulerías. Pero los pibes, los pendejitos de Central iban a tener de por vida una marca, que los iba a marcar para siempre como un fierro caliente. Las cargadas que iban a recibir esos pibes, esas criaturas, en la escuela! Los iban a destrozar. Les iban a pudrir el bocho para siempre. Iban a ser una ó dos generaciones de tipos hechos bolsa. Disminuidos ante los leprosos. Temerosos de salir a la calle, de mostrarse en público. Y eso es verdad hermano. Porque yo me acuerdo lo que eran las cargadas en la escuela primaria, sobre todo. Yo me acuerdo cuando perdimos cinco a tres con la lepra en el parque, después de ir ganando dos a cero, cuando se vendió el colorado Bertoldi. Que todavía se estará gastando la guita. Y te juro que yo por una semana no me pude levantar de la cama, porque no me atrevía a ir a la escuela. Para no bancarme la cargada de la lepra. Los pibes son muy hijos de puta para la cargada, son crueles. No viste como descuartizaban bichos.
Que agarran una langosta y le sacan todas las patas. Son hijos de puta los pibes en ese sentido. Lo que decía el colorado era verdad. Ahora todo el mundo habla de la deuda externa, y bueno hermano, eso era algo así como lo de la deuda externa. Que por la cagada de cuatro reverendo hijos de puta que empeñaron el país, la tenemos que pagar todos. Y los hijos y los hijos de nuestros hijos. Y si estaba en nosotros hacer algo para que eso no pasara, había que hacerlo, mi querido.
Además como decía el colorado, ya no era el problema de la cargada de los pendejos newelistas. Estaba también el fato del exitismo. Los pibes ven que gana un equipo, y se hacen hinchas de ese equipo. Son así, son hinchas del campeón. Entonces, ponele que hubiese ganado Newels, y a la mierda! De ahí en más todos los pibes se hacían de Newels, ponéle la firma. Y no te vale de nada llevarlos a la cancha, converzarlos, hablarle del Gitano Juárez, del flaco Menotti, ni comprarle la camiseta de Central apenas nacen. No te vale de nada. Los pendejos ven que River sale campeón y se hacen de River. Son así. Y en ese momento no era como ahora, que mal que mal, vos los llevás al gigante y los pibes se caen de culo. Entonces cuando van al chiquero del parque, por mejor equipo que pueda tener Newels, los pibes piensan: ¡yo no puedo ser hincha de esta villa miseria! Y se hacen de Central. Porque todo entra por los ojos, y vos ves que ahora, los pibes por ahí ni siquiera han visto jugar a Central ó a Newels, y ya se hacen hinchas de Central por el estadio. Es otra época. Los pendejos son más materialistas. Yo no sé si es la televisión ó que, pero la cosa es que se van de boca con los edificios.
Entonces la cosa estaba clara. Había que secuestrar al viejo Casale. Y si no aguantarse que quince ó veinte años después, hoy por ejemplo, la ciudad estuviese llena de leprosos, nacidos después de ese partido. Y esto hoy sabés lo que sería. Beirut sería un poroto al lado de esto, te lo juro hermano.
El que organizó la “operación Eichmann”, como la llamamos, fue el colorado. La llamamos así porque, ese general alemán, torturador, que se chorearon de acá una vez los judíos viste. Y lo nuestro era más ó menos lo mismo.
El colorado era un tipo muy cerebral, le carbura bien el bocho, y el organizó todo. El colorado para ese entonces ya no estaba en la OCAL.
La OCAL no sé si sabés, es una organización de acá de Rosario, que se llama así porque son iniciales, es Organización Canalla Anti Lepra. Son un grupo de ñatos como el Klux Klux Klan, mas o menos. Que tienen reuniones secretas y no sé si no van con capucha y todo a las reuniones. O si queman algún leproso vivo en cada reunión. Mirá yo no sé si es requisito indispensable ser hincha de Central, pero seguro, seguro tenés que odiar a la lepra. Tenés que odiar más a los lepra, que lo que querés a Central. Hacen reuniones, escriben el libro de actas. Piensan maldades contra los lepra. Festejan fechas patria de partidos que le hemos ganado, tienen himnos. Son como esos tipos, los masones, esos que nadie sabe quienes son. Andan con antorchas.
Bueno de la OCAL, al colorado lo echaron por fanático, con eso te digo todo. Pero es un bocho el colores. Y el fue el que organizó todo el operativo. Y te la cuento porque es linda. No sé si un día de estos no aparece en el Selecciones.
Averiguamos que ómnibus iba para Villa Diego, adonde tenia la quinta el hermano del viejo Casale. Desde donde vivía el viejo, ahí por San Juan al 1400, lo único que lo dejaba, por ese entonces si mal no recuerdo, era el 305 que pasaba por la calle San Luis. O sea que el viejo tenía que tomarlo en San Luis y Paraguay ó San Luis y Corrientes. No más allá de eso. A menos que fuera un pelotudo y lo fuera a tomar a Bulevar Oroño, que no sé para que mierda iba a hacer eso. Ahora la duda era si el viejo se iba a ir en ómnibus ó en auto. Porque si se iba en auto nos recagaba. Pero nos jugábamos a que iba a ser en ómnibus.
Porque auto no tenía. Y seguro que el hermano tampoco tenía, porque debía ser un muerto de hambre cómo el seguramente. Y te digo que la cosa venía perfecta, porque el viejo nos había dicho que iba a salir bien tempranito, para no infartarse con las bocinas. O sea que nosotros podíamos combinarlo con el horario de salida nuestro para el partido. Porque también nos cagaba si salía a la una de la tarde para Villa Diego, porque después como llegamos nosotros a Buenos Aires, para la hora del partido, con el quilombo que era la ruta, y en un ómnibus de línea. Lo más probable es que nos hiciéramos pelota en el camino por ir a los pedos. Por otra parte, hermano, Villa Diego queda saliendo para Buenos Aires. O sea que la cosa estaba clavada, era posta posta. Después hubo que hablar con los otros muchachos, porque convencer al Rulo no nos costó nada, a él le daba lo mismo. Además le contamos los entretelones del asunto. Te digo que el colorado manejo la cosa como un capo, un maestro.
El asunto era así. El Rulo, es un amigo fana de Central, que tiene un par de ómnibus, está muy bien el Rulo. Y en esa época tenía un par de coches de la 305. Tuvimos un ojete así de grande. Porque sino teníamos que conseguir otro coche, cambiarle el color, pintarlo, que se yo, ponerle el número, un laburo bárbaro. Pero el Rulo tenía dos 305. Y con uno de esos ya tenía pensado pirarse para el monumental el día del partido. Y más bien que se llevaba como 900 o 1000 monos que iban para allá. Lo sacaba de servicio y que se fueran todos a la reputísima madre que los pario. No iba a perderse el partido ese. Entonces el Rulo, con los monos arriba y nosotros, tenía que estar con el ómnibus preparado, el motor en marcha por España estacionadito. Y el Miguelito se ponía de guardia, tomando un café, justo en el boliche de ahí cerquita. Desde donde veía la puerta de la casa del viejo Casale. Creo que a las cinco de la matina ya estaba el Miguelito apostado en el boliche, haciéndose el boludo, junando para la casa del viejo. Te juro que ni los Tupamaros hubieran hecho un operativo como este, hermano. Fue una maravilla.
Apenas vio que salía el viejo, con una canastita, donde seguro se llevaba algún matambre casero, algo de eso el pobre viejo. El Miguelito casó una Vespa, que tenía en ese entonces. Dio vuelta la manzana, y nos avisó. Cargó la moto en el ómnibus, en la parte de atrás, detrás de los últimos asientos y nos pusimos en marcha.
Ya les habíamos dicho a tres ó cuatro pibes, de estos quilomberos de la barra, que se hicieran bien los sota. Que no dijeran ni media palabra y se hicieran los que apoliyaban. Nosotros también, para que no nos reconociera el viejo, estábamos en los asientos traseros, haciéndonos los dormidos, incluso con la cara tapada con algún pulóver, como si nos jodiera la luz, ó con algún piloto.
Te digo que aquél día había amanecido frío y lluvioso, como la otra fecha patria, el 25 de Mayo. Además el quilombo había sido guardar todas las banderas, las cornetas, las bolsas con papelitos, los termos, todo eso. Uno de los muchachos llevaba una bandera de la gran puta, que media 52 metros loco. Media cuadra de bandera, que decía: “Empalme Graneros, presente”. Y tuvimos que meterla debajo de un asiento, para que el viejardo no la bichara.
La cosa es que el viejo subió medio dormido. Se sentó en uno de los asientos de adelante. Que ya habíamos dejado libre apropósito. Para que no viera mucho del ómnibus. Rulo le cobró boleto y todo. Nadie se hablaba, como si no nos conociéramos. Y como el ómnibus iba haciendo el recorrido normal, el viejo iba lo más piola, mirando por la ventanilla.
La cuestión es que llegamos a Villa Diego y el viejo tranquilo. Cada tanto, cuando nos pasaba algún auto, con banderas en el techo, tocando bocina, el viejo miraba a los que tenía cerca y movía la cabeza, como diciendo “mirá vos”.
Se ve que tenía ganas de hablar. Pero nadie quería darle mucha bola, para no pisarse en una de esas. Así que nos hacíamos todos los dormidos. Parecía que habían tirado un gas adentro de ese ómnibus, hermano. Como cuando se muere algún ñato, viste, que se queda a apoliyar en el auto, con el motor prendido, y lo hace cagar el monóxido de carbono, creo. Bueno, así, parecía que a nosotros nos había agarrado el monóxido de carbono. Pero cuando llegamos a Villa Diego, por ahí el viejo se levanta y le dice al Rulo: “En la esquina jefe”.
Y yo no sé que le dijo el Rulo. Algo de que ahí no se podía parar, de que estaba cerrado el tránsito, de que había que seguir un poco más adelante. Y el viejo se la comió. Pero se quedó paradito al lado de la puerta. Al rato, de nuevo el viejo: “en la esquina”, le dijo. Ahí ya el Rulo nos miró, porque se le habían acabado los versos. Y ahí hermano, vos no sabés lo que fue! Fue como si nos hubiésemos puesto todos de acuerdo. Y te juro que ni siquiera lo habíamos hablado. Empezaron los muchachos a desplegar las banderas, a sacar las cornetas, y las banderas por las ventanas. Y a los gritos, hermano: “Soy canalla, soy canalla”, por las ventanas.
Pero no para el lado del viejo. El pobre viejo, la cara que puso, mirá no te la puedo describir con palabras. Sino para afuera mirábamos, porque los grone, con lo quilomberos que son, se habían ido aguantando hasta ahí, sin gritar ni armar quilombo para no deschabarse con el viejo.
Pero cuando llegó el momento, agarraron las banderas, empezaron a sacar los brazos, a golpear las chapas del costado del ómnibus. Y también el Rulo empezó a seguir el ritmo con la bocina.
¿Viste esas películas de cowboy, cuando los chorros van a asaltar una carreta, donde parece que no hay nadie. O que la maneja nada más que un par de jovatos, y de golpe se abren los costados, y aparecen 17.000 soldados que los cagan a tiros? ¿ Que levantan la lona, y estaban todos adentro, haciéndose los sotas? Bueno, ese ómnibus debió ser algo así. De golpe se transformó en un quilombo, un escándalo, una de gritos, bocinas, bocinazos, cornetas, una joda.
¡Y la gente al lado de la ruta! Porque desde la madrugada ya había gente a los costados de la ruta, esperando que pasaran las caravanas de hinchas. Era para llorar. Eso era conmovedor. Te saludaban, gritaban, levantaban los puños. Por ahí algún lepra, a las perdidas, te tiraba un cascotazo.
Pero vuelvo al viejo. No sabés la caripela del viejo. Porque nosotros lo estábamos mirando porque decíamos, este es el momento crucial. Ahí el viejo, o cagaba la fruta, el corazón se le hacía bosta, ó salía adelante. El viejo miraba para atrás, a todos los monos que saltaban y gritaban. No lo podía creer. Se volvió a sentar y creo que hasta San Nicolás no volvió a articular ni una palabra. Te digo que el Rábano, el hijo de la Nancy, que ya se había ofrecido a hacerle respiración boca a boca, llegado el caso, que era algo a lo que todos, mal que mal, le habíamos esquivado el bulto, porque, que se yo, te da un poco de asco. Además con un viejo!
Pero mirá te la hago corta. Cuando el viejo vio que no había arreglo, que no había posibilidad que lo dejáramos bajar del ómnibus, se entregó. Pero entregó, entregó, eh.
Porque al principio nosotros nos acercamos y nos reputió. Nos dijo que éramos unos irresponsables, asesinos, que no teníamos conciencia, que era una vergüenza. Qué se yo todo lo que nos dijo. Pero después cuando nosotros le dijimos que él estaba perfecto. Que estaba hecho un toro. Que si se había bancado la sorpresa del ómnibus, quería decir que ese cuore se podía bancar cualquier cosa. Y empezó a tranquilizarse.
El colorado llegó a decirle que todo era una maniobra nuestra, para demostrarle que él estaba perfectamente sano. Y que incluso, el médico estaba implicado en la cosa.
Mirá hermano, y creéme porque es la pura verdad, que intención puedo tener en mentirte hoy por hoy.
Mucho antes ya de entrar en Buenos Aires, ese viejo era el más feliz de los mortales. Te lo digo yo, y te lo juro por la salud de mis hijos. El viejo cantaba, puteaba, chupaba mate, comía factura, gritaba por la ventana. Y a la cancha se bajó envuelto en una bandera!
No había en la hinchada un tipo más feliz que él. Vino con nosotros a la popu. Se bancó toda la espera del partido, que fue más larga que la puta que lo parió. Y después se bancó el partido. Estaba verde, eso sí, y había momentos en que parecía que vos lo pinchabas con un alfiler y reventaba como un sapo, porque yo lo relojeaba a cada momento. Y después del gol del Aldo, yo lo busqué, lo busqué, porque fue tal el quilombo y el desparramo cuando el Aldo la mandó adentro que yo ni sé por dónde fuimos a caer entre las avalanchas y los abrazos y los desmayos y esas cosas.
Pero después miré para el lado del viejo y lo ví abrazado a un grandote en musculosa casi trepado arriba del grandote, llorando. Y ahí me dije: si éste no se murió aquí, no se muere más. Es inmortal. Y después ni me acordé más del viejo, que lo que alambramos, lo que cortamos clavos, los fierros que cortamos con el upite, hermano, ni te la cuento. Eso no se puede relatar, hermano, porque rezábamos, nos dábamos vueltas, había gente que se sentaba entre todo ese quilombo porque no quería ni mirar. Porque nos cagaron a pelotazos, ya el segundo tiempo era una cosa que la tenían siempre ellos y ¿sabés qué era lo fulero, lo terrible? ¡Que si nos empataban nos ganaban, hermano, porque ésa es la justa! ¡Nos ganaban esos hijos de puta! ¡Nos empataban, íbamos a un suplementario y ahí nos iban a hacer refucilar el orto porque estaban más enteros y se venían como un malón los guachos! ¡Qué manera de alambrar1 Decí que ese día, Dios querido, yo no sé qué tenía el flaco Menotti que sacó cualquier cosa, sacó todo, vos no quieras creer lo que sacó ese día ese flaco enclenque que parecía que se rompia a pedazos en cada centro. Le sacó un cabezazo de pique al suelo a Silva que lo vimos todos adentro, hermano, que era para ir todos en procesión y besarle el culo al flaco ése ¡Qué pelota le sacó a Silva! Ahí nos infartamos todos, faltaban cinco minutos y si nos empataban, te repito, éramos boleta en el suplementario. Me acuerdo que miro para atrás y lo veo al viejo, blanco, pálido, con los ojos desencajados, pobrecito, pero vivo.
Y ahora yo te digo, te digo y me gustaría que me contesten todos esos que ahora dicen que fue una hijaputez lo que hicimos con el viejo Casale ese día. Me gustaría que alguno de esos turritos me constestara si alguno de ellos lo vio como lo vi yo al viejo Casale cuando el referí dio por terminado el partido, hermano. Que alguno me diga si, de puta casualidad, lo vio al viejo Casale como lo vi yo cuando el referí dio por terminado el partido y la cancha era un infierno que no se puede describir en palabras. Te digo que me gustaría que alguien me diga si alguien lo vio como lo vi yo. ¡La cara de felicidad de ese viejo, hermano, la locura de alegría en la cara de ese viejo! ¡Que alguien me diga si lo vio llorar abrazado a todos como lo vi llorar yo a ese viejo, que te puedo asegurar que ese día fue para ese viejo el día el día más feliz de su vida, pero lejos lejos el día más feliz de su vida, porque te juro que la alegría que tenía ese viejo era algo impresionante! Y cuando lo vi caerse al suelo como fulminado por un rayo, porque quedó seco el pobre viejo, un poco que todos pensamos: “¡Qué importa!” ¡Qué más quería que morir así ese hombre! ¿Iba a seguir viviendo? ¿Para qué? ¿Para vivir dos o tres años rasposos más, así como estaba viviendo, adentro de un ropero, basureado por la esposa y toda la familia? ¡Más vale morirse así, hermano! Se murió saltando, feliz, abrazado a los muchachos, al aire libre, con la alegría de haberle roto el orto a la lepra por el resto de los siglos! ¡Así se tenía que morir, que hasta lo envidio, hermano, te juro, lo envidio! ¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo ésa, hermano! Yo elijo ésa."
Maravilloso negro!!!!, pensar que tantos pasan sin pena ni gloria por éste mundo, sin haber sabido vivir y sin haber sabido morir. Porque vivir cualquiera lo hace y morir asi nomas cualquiera se muere. Hay que tener un espíritu unico para hacer las dos cosas en forma excepcional.
domingo, 17 de agosto de 2008
La bebida, los dioses y la belleza (o la fealdad)

Mire Usted de lo que uno se viene a enterar al estudiar la historia de las bebidas!.
Así que la cerveza ayuda a tener sexo a la gente fea desde 1862! . Pero el dios Baco es anterior, y ayuda hace siglos. Y los dioses son dioses y hay que respetarlos, como a la vieja, vio? Así que se debe ofrecer cotidianamente un sacrificio al dios Baco donde uno esté: en la oficina, en el campo, en un avión, en el toilette, en una cena, en soledad, en el subte, en grata compañía, en desagradable compañía, en misa sin duda (como busco la receta de la multiplicación del vino en las bodas de Canaa!), esquiando, nadando,etc.
Así que siempre se debe tener a mano un Syrah, un Tannat, un Cabernet Franc o Sauvignon, un Chardonnay, un Merlot, un Petit Verdot, un Sauvignon Blanc, un Pinot Noir, un Semillón, quzas algun Malbec. No hay que hacer enojar ni ofender a los dioses.
Siempre pensé que bebía vino por el placer que me ocasionaba, no porque era feo!!! Lo que me vengo a enterar ahora! No se si dejar de beber (o beber más) o hacerme una cirugía estética.
Sólo se que por una mujer me entrgué al vino......y nunca volví a verla para agradecerle!.
Por si acaso no me mires de cerca, mírame de lejos....soy un viejo árbol, disfrutame desde una prudente distancia (No pongo a mi alrededor esas espantosas rejas que están colocando en las plazas.
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