viernes, 2 de septiembre de 2011

Qué tal, López !



Un señor encuentra a un amigo y lo saluda, dándole la mano e inclinando un poco la cabeza.
Así es como cree que lo saluda, pero el saludo ya está inventado y este buen señor no hace más que calzar en el saludo.



Lo verdaderamente nuevo da miedo o maravilla. Estas dos sensaciones igualmente cerca del estómago acompañan siempre la presencia de Prometeo; el resto es la comodidad, lo que siempre sale más o menos bien; los verbos activos contienen el repertorio completo.



Hamlet no duda: busca la solución auténtica y no las puertas de la casa o los caminos ya hechos -por más atajos y encrucijadas que propongan.



Quiere la tangente que triza el misterio, la quinta hoja del trébol. Entre sí y no, qué infinita rosa de los vientos. Los príncipes de Dinamarca, esos halcones que eligen morirse de hambre antes de comer carne muerta.



Cuando los zapatos aprietan, buena señal. Algo cambia ahí, algo que nos muestra, que sordamente nos pone, nos plantea. Por eso los monstruos son tan populares y los diarios se extasían con los terneros bicéfalos. ¡Qué oportunidades, qué esbozo de un gran salto hacia lo otro!



Ahí viene López.



-¿Qué tal, López?


-¿Qué tal, che?



Y así es como creen que se saludan.



Cortázar, Julio: extracto de un cuento de "Historias de Cronopios y de Famas", 1962.
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Yo no busco tréboles de cuatro hojas, los de la suerte, busco los de cinco hojas, que tienen el misterio de la quinta hoja. Como decía el "loco" en la película de Patch Adams, levantando cuatro dedos de su mano; "Cuantos dedos ves?", y todos contestaban : "Cuatro", Ignorantes son ocho! No ven más alla de sus narices!"




Bueno yo a veces veo doce, asi que en cualquier momento me llevan con camisa de fuerza para "Open Door".



No soy ni halcón, ni principe de Dinamarca; pero soy águila (como se ve en mi escudo familiar) y conde húngaro...y no como carne muerta. (*)



¿Y vos que buscas?
¿Que comés? (*)



(*) Me refiero metafóricamente a alimento del alma, del espíritu, del ánimo.

13 comentarios:

María dijo...

Me temo mi querido amigo HIERBA, que todos comemos carne muerta y nos calzamos saludos hechos, como me temo también que HAMLET se debatió entre dejarse llevar por su sino o terminar él mismo con él, ante la duda de que él se lo llevara por delante...

Pero quizá tengas razón en una cosa, la humanidad se divide entre los que buscan el trébol de cuatro hojas, los que se conforman con la hojita de alfalfa que les toque, tenga las hojas que tenga y los locos, que buscamos el de cinco... Yo, ya te he contestado ;-)

Un beso y feliz finde.


PD
Me ha encantado leer... como te devanas los seso en tu búsqueda ¡¡bienvenido al club!!:-)

VACACIONES EN ROMA dijo...

Hierbita

Que lindo es poder leerlo seguido nuevamente.

Hay personas que se alimentan de carne muerta, carroña, otros tratan de buscar alimentar el espìritu de otras formas, con otras cosas quizàs màs cotidianas y simples.

Yo no busco màs ni trèboles ni de tres,cuatro y menos ni cinco. Dejo que la vida me sorprenda en algunas cuestiones y voy resolviendo sobre la marcha, para otras hace falta mi actitud, ser proactiva y proporcioname aquello que quiero y deseo.


Un abrazo, buen fin de semana.

Ro♥ dijo...

Lo màs paradòjico que tiene nuestra vida son justamente, los miedos, ya que ellos nos llevan a incertidumbre previas y aceptadas o canceladas situaciones enredadas y no.
Y de eso se trata.
Lo importante es buscar,evitar estar estàticos, porque de esa manera conseguiremos cambiar el mundo, erradicar de èl la mierda que nos rodea, la cual se acumula cada vez màs y escuchamos el tupè de "inseguridad nomàs".

Abrazo♥

Gamar dijo...

Ehhh. Ahora vengo.

Etienne dijo...

Los tréboles me son esquivos, incluso los de tres hojas, ya no busco en ellos nada más que pisarlos, o hacer una buena ensalada. Tal vez ése podría ser mi alimento, las palabras que brotan de un espíritu atribulado o las imágenes que yo me hago al leer esas líneas.
Los movimientos repetidos, los usos, aquello que viene de otras generaciones y nos es desconocido bien puede ser prohibido. Ese saludo nos acerca a la familiaridad y no lo cuestionamos sino hasta que nos hiere.
Hierba, estás planteando muchas cuestiones complicadas para mi sábado de contemplación!
Abrazos!

Verónica Marsá dijo...

Afortunadamente soy COMEHIERBA en la mayoría de las ocasiones. Saludos calzados... fíjate, los aprendí en las esferas de la hipocresía de los departamentos universitarios.
El alejarte de ese podrido cosmos -aunque el social que me envuelve no sea más propicio- te hace ver las cosas desde otra perspectiva. Es increible la manera en que parece que vives un único universo, cuando ese espacio no es nada cuando sales de él.

Besito, querido profe.
Con poco tiempo por los nuevos lagartijillos, pero con ganas de veros a todos.

LadyMarian dijo...

Bueno, calzamos en un saludo o mil otros gestos pero lo recreamos. El beso, abrazo o cualquier expresión de alguien especial para nosotros no entran nunca en un molde. Y sino es que Cortázar no vio a mi hija abrazarme y decirme "Me tocó la mejor mamá del mundo". Ese abrazo no calza en ningún otro. Se ve, oye, siente y huele distinto a cualquier otro!

Sí, "lo verdaderamente nuevo da miedo o maravilla." Coincido aunque le haría un cambio "Lo verdaderamente nuevo da miedo Y maravilla." Es la contradicción propia del ser humano! O quizás, la de algunos seres humanos, hasta que logran de a poco maravillarse sin miedo.

No me hable de la carne ni de metáforas! Estoy harta a esta altura de comer carne vacuna, espinaca y huevo, sumado a Hierroquick con jugo de naranja. Pero bueno, me han dicho que por el hierro tengo que elegir carne muerta aunque tenga ganas de unos riquísimos ravioles con salsa cuatro quesos.

Besos

Hugo dijo...

El alimento del alma, qué tema ese.

Algunos somos medio anoréxicos y nos acostumbramos a vivir con poquitito.

SANTIAGO dijo...

bienvenida sea la incomodidad, don hierva, porque nos impulsa a superarnos, o aunque sea sacar el culo del sillón para cambiar de canal cuando el control remoto no tiene más pilas.

abrazo de gol.

El Gaucho Santillán dijo...

Podès alimentarte de carne muerta, siempre que estè decidido a matarla vos.

Si el trabajo sucio lo hace otro, no sirve.

Un abrazo.

Zeithgeist dijo...

desgracia ajena.. Es como ver un payaso haciendo piruetas.
xDDD

Yoni Bigud dijo...

Yo como lo que me encuentro por el camino. Soy un omnívoro espiritual.

Lo que lamento es carecer de un escudo familiar, pero ese es otro tema.

Un saludo.

Común dijo...

Hola!!!!
Pido perdón, es que anduve vagabundeando por allí y por allá, iré de apoco contando donde….
¿Cómo estás???
Me encanta que seas águila, ¿sabes porque??, porque es el unió ser vivo que enfrenta las tormentas, mientras todos nos refugiamos, sin saber que va a pasar, él las enfrenta y las sobrevuela, mas alto y así escapa del peligro…..

Buena semana y larga vida.
Un abrazo de oso.